Oblak: Comenzó con más trabajo del esperado, varios errores atrás que le generaron ocasiones de peligro. Una la salvó Giménez y la otra se marchó por arriba. Pero, cuando se habían calmado las aguas, Sjovold entró muy solo y marcó en el punto de penalti. Y en la segunda mitad también encajó en la primera gran ocasión noruega, con un barullo en el área incluido. Poco que hacer en la debacle.