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Se presentó el proyecto de Acuario para la capital correntina: está valuado en $500 millones

El anteproyecto fue presentado por estudiantes de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), con un valor que supera los $ 500 millones. La estimación fue elaborada durante los meses de febrero y marzo de este año, por lo que los precios de materiales, mano de obra, maquinaria y transporte que pueda apreciar el lector corresponden a dicho período.



Tres ingenieros presentaron como trabajo final de carrera el anteproyecto de un acuario para construirlo en la ciudad de Corrientes. Si bien en este trabajo evaluaron diferentes posibilidades de ubicación del complejo, seleccionaron la alternativa Punta Tacuara, ubicada en la costanera capitalina.



Una vez concluido el edificio, señalaron que el costo de la entrada debería ser de 1700 pesos argentinos y presentaron un presupuesto para su construcción mayor a $500 millones.



El proyecto del acuario Yróga busca la creación de un espacio de concientización, investigación y recreo referido al ecosistema que conforma el sistema hídrico Paraná, fundamentalmente las especies más importantes de peces que en este habitan y las problemáticas que enfrentan ante la explotación que sufren, ya sea por fines de consumo o deportivos. Su nombre proviene del idioma guaraní y significa “casa del agua”.



La propuesta de un prediseño comienza considerando la ubicación del acuario, teniendo en cuenta que se encuentra en un terreno público propio de la costanera correntina. La ocupación de este espacio apunta a evaluar aspectos de impacto visual, arquitectónico y cultural, como el bloqueo de circulación y la obstrucción de vista hacia el río por parte de peatones y vehículos que transitan por la costanera.



Bajo este enfoque del diseño, el establecimiento deberá contemplar y reducir al mínimo el impacto que su propia envergadura proyecta sobre el terreno. Para ello, los ingenieros realizaron bocetos y diagramas de circulación que evocan un espacio atractivo, funcional y, sobre todo, integrado para todos los circulantes, y no únicamente el público consumidor. El anteproyecto fue presentado en la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) junto con la tutoría del ingeniero Alejandro Ruberto. Fue elaborado por Gastón Avila, Enrique Fa Arias y Juan A. Roux Rinas.



El prediseño abarca la totalidad del edificio del acuario, entradas públicas y de servicio, oficinas, depósitos y pasillos, salón de muestras y laboratorios. Todo el recinto se encuentra fundado a una cota por debajo del nivel de vereda de la costanera, de modo que la construcción no invada la visual por encima de 1,50 de un observador que circula y que permita el acceso a una terraza situada por encima del entrepiso técnico por medio de rampas.



Esta solución constructiva aplaca los inconvenientes mencionados y genera una circulación e integración público-privada ideal para mantener un ambiente agradable, tanto para el cliente del acuario como para el peatón que no está interesado en ingresar.



Salón Acuario

El Salón Acuario será el espacio principal del complejo, donde los visitantes podrán ver las diferentes exhibiciones de fauna acuática con un enfoque en generar una experiencia interactiva. Cuenta con un número de diferentes peceras que albergan especies autóctonas del río Paraná, divididas por tamaño, ambiente y función dentro del ecosistema en el que habitan.



Los ingenieros plantearon incorporar un sistema de pantallas táctiles a través de las cuales los visitantes puedan acceder a información sobre los peces que observan. Se implantarán nueve peceras de medidas similares y un gran espacio que ocupa el tanque central para las especies de gran tamaño como dorados, surubíes, y otros.



A modo de generar una mayor inmersión y a su vez permitiendo una circulación más interesante en forma de ocho alrededor del salón, los ingenieros incorporaron un pasillo de sección triangular. Detallaron que las paredes laterales de este pasillo serán de plexiglás, y que atraviesa la exhibición principal, logrando así una sensación de encontrarse por debajo de la superficie observando a los peces en su hábitat.




El material elegido como conjunto del diseño del tanque es el acrílico conocido como plexiglás, un policristalino de células de placas de vidrio de alta resistencia. El material es utilizado globalmente como divisoria visual para acuarios, piscinas y pasarelas subacuáticas resistiendo los esfuerzos del empuje hidrostático del agua.



Planta inferior y superior

La conexión con la planta inferior se realiza mediante una escalera y un montacarga, llegando así al palier desde el cual se puede circular alrededor del sector.



En la cara sur se encuentran los depósitos principales, el área de descanso del personal, el laboratorio donde se realizan investigaciones y control tanto de las condiciones del río como del agua del acuario, y el estudio de las especies que habitan en él. En la cara norte, se observan primero las áreas de servicios y posteriormente la de oficina de mantenimiento, donde se lleva el control de todos los equipos electromecánicos necesarios para el correcto funcionamiento de las instalaciones.



Incluyeron el sector de cuarentena, que no forma parte del circuito principal de bombeo, pero tiene la función de permitir el aislamiento de algún espécimen en caso de detectar una infección o enfermedad.




Por último, en dirección este, en la parte trasera de la nave principal, se cuenta con el pasillo técnico, que permite dar acceso al personal a través de escaleras metálicas al entrepiso por encima del área de peceras, desde donde mediante pasarelas metálicas que se cuelgan del techo se dará acceso a los tanques.



Terraza pública

En la parte exterior del complejo sobre el salón, sobreelevada respecto del nivel de vereda, se encuentra una terraza accesible al público que transita por la costanera. De esta forma, los ingenieros generaron una zona pública recreativa y lograron reponer parte de la función original del terreno como parque/espacio verde.




Así también recuperaron la visual que se puede perder por la implementación del proyecto. La terraza es accesible desde dos rampas transitables que comienzan en la vereda de la costanera correntina, la cual será diseñada y dimensionada para permitir todo tipo de reuniones sociales, desde aglomeraciones de personas hasta la presencia de carros de comida rápida o vendedores ambulantes.



Presupuesto

La estimación fue elaborada durante los meses de febrero y marzo de este año, por lo que los precios de materiales, mano de obra, maquinaria y transporte que pueda apreciar el lector corresponden a dicho período.



En lo referido al cómputo y presupuesto, presentaron un precio final de obra de $534.348.329,34. Finalmente, en el estudio financiero se contrastaron estos costos de construcción respecto a ingresos posibles para un inversor privado mediante la venta de entradas. Se obtuvo una rentabilidad positiva del 15% para un precio de entrada de $1700, considerando un horizonte de inversión de 8 años.





Diario22.ar con información de Diario El Litoral

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