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Rodríguez Larreta reclama en la Justicia mantener las clases presenciales

Aunque dicen que están abiertos al diálogo, en la Ciudad insisten en que los chicos deben ir a las escuelas a pesar de la escalada de contagios y decidieron recurrir a la Corte Suprema. El mandatario porteño realizó duras críticas al Presidente y expuso su desacuerdo con las nuevas restricciones. Sin embargo, reconoció que tienen fuerza de ley y deben cumplirse.


El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, confirmó que presentará un amparo judicial contra el regreso a la virtualidad en las escuelas dispuesto por el gobierno nacional. A pesar de reconocer la virulencia de la segunda ola de coronavirus en el país, afirmó que hará todo lo que esté a su alcance para "garantizar las clases presenciales". Resaltó que "no hay razones sanitarias que justifiquen" las medidas tomadas, a pesar de que el martes se registraron 27 mil casos y el miércoles, 25 mil. La presentación contra el DNU se realizará en la Corte Suprema de Justicia, según anticipó, tal como lo hizo con los fondos de la coparticipación federal.

Rodríguez Larreta reconoció el impacto de la pandemia en el sistema sanitario, que muestra por primera vez sus primeras fisuras ante el aumento de contagios. Dijo estar "preocupado" porque "el promedio de casos creció, en la última semana, de 1.900 a 2.600, el R sigue por encima de 1 y la ocupación de camas de terapia intensiva del sistema público está creciendo, hoy ya está en 53,5% del potencial".


Sin embargo, el jefe de Gobierno porteño cuestionó las restricciones anunciadas por el Presidente ante el crecimiento en la cantidad de contagios de coronavirus. Las criticas giraron sobre todo contra la suspensión de la presencialidad escolar dispuesta por el gobierno nacional, que las autoridades locales consideraron "inconsulta". "Es inexplicable que haya sido así, más cuando veníamos teniendo reuniones constantes durante los últimos días para hablar de qué medidas podíamos tomar para frenar la suba de casos", resaltó en una conferencia de prensa en la sede del Gobierno local.

En pose de estar abierto al diálogo, el jefe de Gobierno porteño propuso una reunión al mandatario "esta misma tarde" para discutir "cómo hacer para que los chicos el lunes estén en las aulas", aunque dejó firme su decisión de recurrir a la Justicia para que dirima la vuelta a la virtualidad.

"Las clases no pueden suspenderse", remarcó nuevamente. La medida dispuesta por el gobierno nacional no tiene como objetivo suspender las actividades escolares, sino interrumpir por dos semanas la presencialidad en las escuelas para promover una baja de la circulación ante la situación sanitaria crítica que atraviesa el país. El contacto entre los alumnos, profesores y maestros se mantendrá durante esos 15 días, a partir del lunes, por la vía virtual.

El presidente Alberto Fernández defendió hoy esta decisión y admitió que tuvo también "discusiones" al respecto dentro de su equipo. "Yo mismo tuve discusiones dentro de mi mismo equipo. Mi ministro de Educación (Nicolás Trotta) insistía con las clases presenciales, pero no son las clases presenciales solamente: hay que ir a un colegio primario y ver el horario de salida, madres que se agolpan, donde el contagio puede hacerse más fácil, chicos que juegan cambiándose los barbijos", dijo el mandatario esta mañana en diálogo con radio Diez.

"Yo dialogo siempre, trato de dialogar siempre y de hecho las medidas anteriores, las conversé y las dialogué. Quise cerrar los restaurantes, me pidieron que no lo hiciera, quise cerrar a las diez de la noche y me pidieron que me extendiera hasta las once", ejemplificó en relación a los pedidos de Rodríguez Larreta.

Las medidas respecto a la actividad comercial, recreativa y gastronómica

Otro de los anuncios cuestionados por Larreta fue el del cierre de los locales a las 20:00, ya que la actividad comercial es uno de los principales rubros de la Capital Federal.

El Jefe de Gobierno porteño insistió en que no fue consultado al respecto y aclaró que su gestión hubiese esperado "al menos 10 días para evaluar el impacto de las decisiones de la semana pasada".

No obstante, dejó en claro que el Decreto de Necesidad y Urgencia del Gobierno nacional tiene fuerza de ley y que , por supuesto, "está por encima de la legislación local y debe cumplirse".

"Somos plenamente conscientes de la gravedad de la situación sanitaria y entendemos que es necesario tomar medidas. Pero para que esas medidas funcionen, tienen que tomarse en base a la evidencia, llevarse a cabo con planificación, dar un plazo para ver sus efectos y confiar en la responsabilidad de las personas, que vienen haciendo un esfuerzo enorme desde hace meses para cuidarse", concluyó.

El jefe de Gobierno porteño estuvo acompañado por el vicejefe de Gobierno, Diego Santilli; el jefe de Gabinete, Felipe Miguel; la ministra de Educación, Soledad Acuña; el ministro de Salud, Fernán Quirós, y el secretario de Transporte y Obras Públicas, Juan José Mendez.

Contradicciones respecto a la provisión de vacunas

Larreta fustigó al gobierno nacional por no haber conseguido la totalidad de las vacunas que prometió, aunque luego reconoció que al Gobierno de la Ciudad le está costando comprar vacunas ante la escasez y porque los laboratorios las tienen comprometidas.
"Nosotros vamos a hacer todo nuestro esfuerzo para conseguir vacunas lo antes posible. Y en el caso de lograrlo, lo vamos a poner a disposición del Gobierno nacional y del resto de las jurisdicciones. Sin embargo, hoy, las posibilidades de que cualquier jurisdicción consiga vacunas en el corto plazo son muy bajas, ya que los laboratorios, desde hace varios meses, tienen vendida toda su producción del 2021.", detalló.

CIUDAD DE BUENOS AIRES

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