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Mejoran rendimiento en cultivos de batata con manejo tecnificado

Con el objetivo de aportar estrategias para productores ante el bajo rendimiento promedio del cultivo de batata en el país, una investigación de la Facultad de Ciencias Agrarias de la UNNE logró hasta quintuplicar el rendimiento productivo de cultivares aptos mediante manejo tecnificado con fertilización, control integrado de malezas y riego localizado.

La batata [Ipomoea batatas (L.) Lam., se cultiva en los cinco continentes, ubicándose en el séptimo lugar entre los cultivos alimenticios y en el tercero de los que tiene órganos comerciales subterráneos luego de la papa y la mandioca.

En Argentina, el rendimiento promedio es de 14,9 toneladas por hectárea, lo que se considera bajo respecto a otros países de Latinoamérica, y particularmente en la provincia de Corrientes la batata se produce con tecnología obsoleta.

En ese contexto, un trabajo de investigación de la UNNE buscó identificar el potencial de rendimiento de raíces de batata de cuatro cultivares bajo manejo tecnificado, en las condiciones agroecológicas del norte de la provincia de Corrientes.

Para ello, se llevaron a cabo ensayos con aplicación de fertilización, control integrado de malezas, riego localizado y la utilización de variedades saneadas (libres de virus).

En los ensayos, realizados en las parcelas del Centro Tecnológico de Producción (CE.TE.PRO) del Ministerio de Producción de Corrientes, se utilizaron cuatro cultivares de interés comercial, dos de ciclo corto: Beauregard y Arapey INIA; y dos de ciclo largo: Okinawa 100 y Morada INTA.

Se analizaron como variables el número de raíces totales, comerciales y de no comerciales, y peso fresco total de raíces, de las comerciales y las no comerciales, por m2, a partir de los cuales se realizaron estimaciones por hectárea.

Los resultados observados demuestran el gran potencial, con distintos cultivares, de mejorar el rendimiento del cultivo en Corrientes, según destacaron los autores del estudio, el Ing. Agr. César González, la magíster Ángela Burgos y la Doctora Laura Giménez, docentes-investigadores de la Facultad de Ciencias Agrarias (UNNE), en la Cátedra de Cultivos III y de Estadística y Biometría.

La investigación se encuentra enmarcada dentro del Proyecto de Investigación (PIA 001/18) dirigido por la Magíster Ángela Burgos y es parte de la Tesis de Maestría en Producción Vegetal del Ing. Agr. César González que se encuentra en la etapa de redacción final del manuscrito.

“El material de propagación saneado y la utilización de un cultivar apto es una tecnología de bajo costo que ha permitido como mínimo duplicar y hasta casi quintuplicar el rendimiento promedio citado para la Provincia de Corrientes” indicaron.

DETALLE DE RESULTADOS

Según lo observado en los ensayos, los cultivares Okinawa 100 y Morada INTA alcanzaron los mayores rendimientos con 72,79 y 55,29 toneladas por hectárea respectivamente, quintuplicando y triplicando el rendimiento promedio de la provincia de Corrientes.

En tanto, los cultivares Beauregard y Arapey INIA rindieron 36,42 y 33,03 toneladas por hectárea respectivamente, duplicando el rendimiento promedio provincial.

El número de raíces comerciales y de no comerciales no difirieron estadísticamente entre los cultivares evaluados, pero la sumatoria de ambos puso de manifiesto diferencias entre los cultivares que siguieron la misma respuesta que con las variables de los pesos de raíces antes mencionadas.

Los cultivares de ciclo corto, Beauregard y Arapey INIA, presentaron los menores valores de los componentes numéricos del rendimiento, y dentro de estos, el cultivar Arapey INIA presentó los menores valores absolutos de las variables medidas.

Mientras que los cultivares de ciclo largo sobresalieron y particularmente Okinawa 100 alcanzó los mayores valores absolutos en términos asociados a la producción total.

ESTRATEGIAS APLICADAS

Respecto a la fertilización, los investigadores sostienen que la aplicación de tecnología simple y accesible como la fertilización adecuada a las demandas del cultivo, podría dar un plus de rendimiento que posibilita una mejora en los márgenes económicos.

No obstante, aclararon que se deben realizar investigaciones al respecto que aporten información acerca de las respuestas a diferentes fuentes de nutrientes y dosis.

En cuanto al manejo de malezas, la utilización de herbicida selectivo pre emergente mantuvo al cultivo libre de malezas durante los primeros 40 días posteriores a la plantación.

Esta práctica podría resultar muy conveniente en planteos de escala donde el desmalezado manual se torna muy costoso. Sin embargo, no remover el suelo durante este periodo, dificulta la aireación de los camellones y el crecimiento de las raíces, se aclara en la investigación.

El herbicida post emergente selectivo puede ser un gran aliado a la hora de controlar gramíneas, sobre todo en estados avanzados del cultivo donde los entrelíneos ya están cubiertos y el control manual no es posible.

En relación al riego, permitió mantener en condiciones óptimas de humedad al cultivo durante pequeños, pero no menos dañinos, periodos de sequía.

Se considera probable que el riego haya contribuido a alcanzar los altos valores de rendimientos sin embargo, para tener certeza de ello es necesario realizar ensayos con un testigo a secano y con diferentes tipos de riego.

“No caben dudas de que el potencial de rendimiento de este cultivo es enorme, sobre todo si se lo analiza desde el contexto regional y social en el que se encuentra en manos de pequeños productores donde el aprovechamiento pudiera ser integral, tanto para su comercialización como hortaliza como para su transformación en carne” remarcó el Ing. Agr. César González quien condujo el experimento a campo durante dos años consecutivos y es el autor principal del estudio.

SITUACION DEL CULTIVO

Para graficar la importancia de fortalecer la producción de batata mediante estrategias de mejora de su rendimiento, explicaron que en general el cultivo no está asociado a prácticas productivas óptimas respecto a otros de interés comercial.

En Argentina, la producción de batata oscila las 340 mil toneladas, distribuidas en poco más de 22 mil hectáreas, con lo que se alcanza un rendimiento promedio de 14,9 toneladas por hectárea.

La plasticidad de la especie permite que pueda ser cultivada a lo largo y lo ancho de nuestra geografía nacional. Las regiones pampeana y nordeste representan el 83% de la superficie cultivada (43% para la primera zona y 40% para la segunda).

En Corrientes el cultivo se encuentra frecuentemente en sistemas productivos diversificados donde integra rotaciones que incluyen maíz, mandioca, porotos y se combinan con la producción cítrica y ganadera.

En algunas colonias de la provincia constituye el principal cultivo de renta, mientras que en otras se la cultiva para consumo familiar o bien como forraje para distintas especies animales.

Se estima un rendimiento promedio de 13 toneladas por hectáreas en Corrientes, y en los últimos años se habría producido una reducción abrupta en la superficie productiva.

De los productores de Corrientes, el 42% no fertiliza el cultivo, el 53 % circunscribe el control de malezas al método manual a través de carpidas seguido por un 23% que combinan un esquema de herbicidas y control manual y tan solo el 9% de los productores utiliza material de propagación saneado.

“Un cambio radical en la producción de batatas en Corrientes vendría de la mano del manejo tecnificado propuesto en este trabajo y la mecanización de las tareas de plantación y cosecha lo que permitirá al productor entre otros beneficios, tener mejores márgenes económicos” finalizaron los autores del estudio.

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