Opinión del Lector

Más allá de la pandemia

La Covid 19 es una de las crisis más graves que la humanidad ha tenido que atravesar después de la Segunda Guerra Mundial. Es un problema global que debemos enfrentar con espíritu universal. Sobre la necesidad de darse cuenta de que nadie estará a salvo hasta que todos lo estén, opinó para Télam Lic. Mónica Aranda, coordinadora académica de la Licenciatura en Gestión de Servicios de Salud de Universidad Argentina de la Empresa (UADE).


El Covid 19 es una de las crisis más graves que la humanidad ha tenido que atravesar después de la Segunda Guerra Mundial. Es un problema global que hemos de enfrentar con espíritu universal. Poco a poco, nos vamos dando cuenta de que nadie estará a salvo hasta que todos lo estén, y que las soluciones que apliquen los países no pueden pensarse aisladas. Seguramente hubiera sido más fácil darse cuenta si hubiéramos visto una bomba o un misil, pero esta vez se trata de un pequeño virus. No poder verlo puede conducir a que algunos duden de su existencia, hasta que ya sea demasiado tarde.

Ante esta realidad surgió el Fondo de Acceso Global para Vacunas Covid 19, más conocido como COVAX, por sus siglas en inglés (Covid 19 Vaccines Global Access); una alianza impulsada por actores públicos y privados con el objetivo de garantizar el acceso equitativo a las vacunas que se logren desarrollar contra la Covid 19. Actualmente forman parte de esta alianza 190 países. La iniciativa está dirigida por la Alianza Mundial para las Vacunas y la Inmunización (GAVI), la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, ha vuelto a enfatizar que las vacunas deben ser un bien público mundial, disponible para todos, en todas partes. Otra conducta contraria a esto por parte de los Estados, solo demorará la recuperación global y multiplicará el número de muertos. Asimismo, en una entrevista reciente con BBC Brasil, el microbiólogo John McConnell, editor en jefe de The Lancet Infectious Diseases, evaluó el ritmo actual de vacunación en el mundo y destacó que el fin de la pandemia está necesariamente ligado a acciones globales.

Por su parte, Anna Mouser, responsable de políticas y promoción de vacunas del Wellcome Trust -una de las ONGs de investigación en salud más importantes del mundo-, advirtió que si el esfuerzo de vacunación no es verdaderamente global, incluso las poblaciones vacunadas de los países más ricos estarán amenazadas por nuevas mutaciones del coronavirus.

Un punto posible sobre el cual comenzar a tomar acciones en pos de este objetivo podría ser el liberar las vacunas en exceso que hoy tienen algunos países, y también frenar la guerra entre laboratorios para lograr vender su “producto”. En este escenario, es probable que durante los próximos años nos encontremos cada vez más, con nuevos-viejos discursos que actualizan las disputas entre el homo económicus y el homo comunitas. Sera un desafío que el mundo deberá resolver.

Debemos acelerar la distribución de las vacunas a nivel global con el fin de frenar la pandemia cuanto antes. Un informe anual de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de la Organización de las Naciones Unidas (CEPAL) señala que, en América Latina, la pandemia provocó un aumento en los niveles de pobreza sin precedentes en las últimas décadas, e impactó fuertemente en la desigualdad y el empleo. Este empobrecimiento podría dar lugar a un cambio en el mapa epidemiológico, con el aumento o reaparición de enfermedades que ya podrían parecer superadas. Se pueden mencionar, entre ellas, la tuberculosis, la malaria, las enfermedades diarreicas, los trastornos neonatales, y la prematuridad y bajo peso al nacer. Hemos de estar preparados para enfrentar este escenario, con herramientas activas. Es una oportunidad para pensar como hemos hecho las cosas hasta ahora, y rectificar.

Autor: Lic. Mónica Aranda

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