Opinión del Lector

Los sueldos y la inflación, un pacto político

Cafiero, el jefe de Gabinete, dijo que el sindicalismo es "el núcleo de la recuperación" y negó techo paritario. El Ejecutivo quiere un acuerdo de base sólida.

Dos horas duró la primera mesa del acuerdo de precios y salarios entre el Gobierno y los sindicatos. Dos horas en las que todos los actores presentes sostuvieron coincidencias casi totales y en las que los ministros del Ejecutivo dejaron dos premisas: no habrá techo para las discusiones paritarias y es necesario que haya un trabajo articulado con los sindicatos -como también se les pedirá a los empresarios- para un acuerdo político de monitoreo responsable de la evolución de los precios y variables.

Mientras se armaba la mesa rectangular en el Museo del Bicentenario, el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, comandó una mini reunión del Gabinete Económico en la que se acordaron algunos puntos para llevar a la charla con la CGT, CTA y los gremios fuera de esas centrales obreras. Un rato después, el jefe de ministros volvió a espantar fantasmas ante los gremios y recalcó la premisa uno: que "las paritarias no tienen techo porque este es un gobierno peronista". Además, les dijo a los presentes que "ustedes son el núcleo de la recuperación de la Argentina, queremos que sean protagonistas".

Otras dos ideas rectoras dejaron los funcionarios: que la reunión de este miércoles fue "la primera de varias" porque, según especificó el Gobierno, lo que se busca es más que una foto y un convenio parcial. Los ministros creen que los acuerdos de precios nunca funcionaron en la Argentina dado que carecían de un pacto político con todos los actores del poder económico. Y que ésta es la chance de lograrlo en esta instancia y las superiores, como el Consejo Económico y Social. El segundo punto, que las voluntades tienen que alinearse detrás de los mandatos de una ley de leyes que es casi un mandato divino para el Gobierno: el Presupuesto 2021.

Junto a Cafiero y Moroni participaron los ministros de Economía, Martín Guzmán (uno de los más activos con un diagnóstico de la situación general y marcando el caracter político del encuentro); el de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; la titular de la AFIP, Mercedes Marcó del Pont y la vicejefa de Gabinete, Cecilia Todesca Bocco. Moroni, que jugó de local con los sindicatos, también refirió a la necesidad de "un buen proyecto macroeconómico", combinado con "acuerdos políticos". Y concluyó que "el proyecto político de este gobierno es que los salarios reales le ganen a la inflación".

Por el lado de los gremios, se sentaron, entre otros, el jefe de la CGT, Héctor Daer, Andrés Rodríguez (UPCN); Gerardo Martínez (UOCRA); Armando Cavalieri (Comercio), Antonio Caló (UOM); Jose Luis Lingeri (Aguas); Rodolfo Daer (Alimentación); Roberto Fernández (UTA); Víctor Santa María, del Sindicato Único de Trabajadores de Edificios de Renta y Horizontal (SUTERH); Sergio Palazzo (Bancarios); Hugo Moyano (Camioneros); Ricardo Pignanelli (Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA);más Hugo Yasky y Ricardo Peidro, de CTA.

La voz de los trabajadores

Cuentan los presentes que el clima fue particularmente positivo y que hubo apoyo total de los gremios a la gestión en la pandemia y a la línea económica. El Gobierno les devolvió agradeciendo el rol que jugaron las clínicas y sanatorios sindicales en la atención médica. Por otra parte, Yasky, Daer y Caló fueron de los más activos respecto a la crítica a los "formadores de precios", apuntados como "responsables" de los desbordes en los valores, sobre todo de alimentos.

Otro de los que jugó fuerte apoyando la gestión fue Moyano. "Estoy convencido de que esto va a tener éxito por la forma en la que ha se ha desarrollado este gobierno, porque lo hace con responsabilidad, no imponiendo sino con convencimiento, como dijeron mis compañeros nos tienen a todos nosotros, el gobierno va con calma, esta conversa le hace bien a la sociedad", explicó en relación al acuerdo de precios.

Martínez, de la UOCRA, le hizo un guiño a la apuesta oficial a los números del Presupuesto. Aseguró que espera que se pueda cumplir la pauta inflacionaria del 29 por ciento, ya que esa distorsión económica es "un impuesto a la pobreza" y afirmó que cualquier medida en ese sentido "es muy positiva".

Así, la pelota quedó ahora del lado de los empresarios, que se verán estes jueves en la misma mesa con el Gobierno, con la marcha de los precios como eje central.

Autor: Leandro Renou

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