Opinión del Lector

¡Gracias mamá!

Por una MADRE venimos al mundo, quien nos albergó durante un significativo tiempo, lapso en que fuimos tejido en su seno y recibimos su nutrición, absorbimos su cobijo, seguridad y el calor de su AMOR.

Gracias a este Ser único e irremplazable que dijo sí a la vida, a “pesar de”, hoy estamos acá.

Sin embargo, también se necesita de un hombre, que contribuya con su aporte para que se de esa poderosa unión que fecunda vida.

“Tal vez no todos tuvieron una madre, pero si, todos venimos de una”

Hemos sido recibidos de la mejor manera, a pesar de las posibles dificultades.

La vida con sus misterios e infinita sabiduría, permite que sucedan cosas que muchas veces no entendemos y que quizás cuestionamos; hechos que ocasionan realidades impensadas y que te tocaron vivir, por ejemplo:

1. Que no hayas conocido a tu mamá por qué falleció al darte a luz.
2. Que la hayas tenido por poco tiempo.
3. Que te hayan entregado en adopción; recibiendo amorosidad de otros, donde las palabras están demás.
4. Que, al margen de la presencia maternal, surja otra madre del corazón mediante elección mutua.
5. Que te haya tocado una madre enferma, con discapacidad, física, emocional, mental, o con pocos recursos o con una manera de ser que no te hizo bien.
6. Que tu relación con ella, más allá de que hoy está viva o fallecida, haya sido deficitaria, o inexistente.
7. Que te haya tocado siendo hermana, asumir el rol de madre.
8. Que la vida no te haya dado hijos biológicos, pero si hijos del espíritu.
9. Que hayas asumido sola la maternidad.
10. Que, por miedos, u otras causas uno no se haya dado, o de permiso para ser madre.


Siempre deseando lo mejor y por amor, hay veces en que, por razones de fuerza mayor, llevan a esa madre, a entregar su hijo/a en brazos de otro ser, que amorosamente asume el rol maternal, con la finalidad y compromiso de garantizar cuidados, crianza, educación, afecto, y ser parte de una familia a esa vida.

“Las madres nutren. Entregan TODO, siempre desde el amor”

Las madres, como en mi caso, entregamos todo, nada nos guardamos y en cada instante somos la mejor versión, hacemos lo más que podemos y que nuestra capacidad nos permite para maternar; y sucede que, dentro del vínculo hay carencias, excesos, o exactitudes. Es parte de lo factico del vivir.

Las mamas ofrecemos el amor más puro, sincero, e incondicional, hay derroche de sueños, lágrimas, esfuerzo, desvelos; también miedos, silencios, desaciertos y aciertos, siempre desde el amor.

“La mirada que tenemos hacia nuestra madre, influye en cómo nos relacionamos con el mundo.”

Ej. Si sentís que tu madre esperaba más de lo que podías ofrecer, exigiéndote más y mejores resultados; lo más probable que también te trates con demasiada exigencia a los demás y a vos y todo es poco.

Ej. Si sentiste abandono y desatención de su parte, más allá de los hechos, tus relaciones en general serán de permanente insatisfacción, dependencia emocional y control.

“Lo más valioso que tenemos “es la vida” y se la debemos a mamá”

Hoy es una gran oportunidad para tomar una actitud adulta, sanar y dejar atrás al niño herido, que reclama y no resuelve esas heridas, traumas, complejos que pudieron haber surgido de la relación madre-hijo.

· EL amor siempre convoca, invita a la reconciliación, a la unidad, al perdón, a la aceptación, a la inclusión, a la paciencia, a la comprensión, a las nuevas oportunidades a tender puentes y por sobre todo a la misericordia.

· El amor promueve la gratitud, por lo que no fue o por lo que fue como fue; sabiendo que todo siempre es para un bien mayor y confiar.

Hoy te invito a que mires a tu mamá dándole un lugar de privilegio en tu corazón, manifestándole tu gratitud:

- “MAMA GRACIAS POR LA VIDA. ¡Te miro y reconozco, te honro, te bendigo…te agradezco por la oportunidad que me diste de vivir, y eso ya es mucho y es todo! GRACIAS por lo que fue como fue MAMÁ” ¡FELIZ DIA!

Saludo a todas las mamás en su día, porque sin su Sí, no habría vida.

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Autor: Tona Galvaliz

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