Opinión del Lector

¿En que consiste la procrastinación?

Procrastinar es la acción deliberada de evadir, diferir, aplazar, postergar o posponer una obligación o un trabajo, tareas y responsabilidades, (a pesar de tener la ocasión y el tiempo) por otras actividades que nos resulten más gratificantes pero que son irrelevantes

Procrastinamos por diversos motivos: estrés, ansiedad, perfeccionismo, miedo al fracaso, impaciencia o por sentirnos saturados de responsabilidades, etc.

Al procrastinar, lo que hacemos es posponer las cosas para un futuro indefinido e idealizado, en el cual creemos que tendremos el tiempo suficiente para realizar aquel asunto pendiente de la manera que queremos.


Existen muchas formas de procrastinar y algunas llegando al extremo de convertirlas en actividades adictas o dependientes, por ejemplo, ver televisión, pantallas de internet, redes sociales, jugar videojuegos, ir de compras, comer compulsivamente, hacer nada.


Por tal razón la procrastinación podría llegar a asociarse con un trastorno del comportamiento, en el cual la persona relaciona en su mente aquello que debe hacer con incomodidad, estrés y dolor o sufrimiento.


Procrastinar afecta nuestra productividad, lo pendiente queda dando vueltas en nuestra conciencia / inconciencia, aumentando nuestro nivel de frustración y malestar.


Según investigaciones psicológicas el rasgo de ansiedad está directamente relacionado con la procrastinación y es una característica muy común.


Los procrastinadores crónicos son conscientes de esa tendencia de posponer, advirtiendo de las futuras consecuencias de su comportamiento dilatador, pudiendo ser pérdidas de amistades, relaciones, puestos de trabajo y de prestigio o reputación, recargos económicos, problemas de salud, perdidas de oportunidades, teniendo a mano excusas por inventar o disculpas que ofrecer.


Este tipo de personalidad absorbe un elevado índice de frustración, sentimientos contradictorios y de inadecuación, reacciones de ansiedad con baja autoestima, y a pesar de conocer o estar al tanto del costo a pagar no logran revertir procrastinar; es muy recomendable pedir apoyo profesional terapéutico para trabajar esta conducta disfuncional.


La procrastinación se divide en 3 tipos: la familiar, la emocional y la académica.


Todos procrastinamos en cierta medida: posponer la consulta necesaria al médico, hacer actividad física, dejar de fumar, hacer dieta saludable, cuando se dilata una conversación pendiente e importante, al postergar la toma de una decisión hasta que ya no hay más alternativa que tomarla, cuando se deja para el día tope la entrega de algún tipo de documento, papeles o formularios, cuando el estudiante a último momento hace su tarea etc.

A pesar de ese comportamiento lo importante es tener conciencia sobre qué se está procrastinando antes que se acabe el tiempo o la oportunidad definitivamente.


Dejar de procrastinar es saludable, y para ello es necesario tener definida la visión personal con sus para que, identificar donde uno se encuentra echando de ver las condiciones particulares del momento.

Por otro lado, hacia dónde dirigirse en la vida, o sea, estar al tanto cuáles son los propósitos y metas establecidas, habiendo determinado tiempo, plazos y fechas alternativas de concreción, de este uno se construye un camino con brújula y de este modo será as sencillo priorizar lo importante por sobre lo urgente y sobre todo captar rápidamente actividades sin sentido.

Darse permiso y relajarse de vez en cuando puede pasar una o dos veces, pero dejar de ocuparse o huir frecuentemente de las responsabilidades de cada uno es perjudicial no solo para la persona en sí, también para el entorno, es fundamental cultivar la autodisciplina, la educación de la voluntad para hacer lo que se debe hacer de forma constante y sostenida.


Algunas pistas para identificar la procrastinación.
¿Siente que deja demasiadas cosas para el último momento?
¿Con frecuencia deja de trabajar en algo importante para dedicarse a algo más trivial?
¿Pierde el tiempo en cosas inútiles?
¿Se siente abrumado por sus responsabilidades?
¿Se siente culpable por no ocuparse de lo que le preocupa?
¿Tiene sueños y proyectos que no van a alcanzarse solos?


Existen técnicas, abordajes psicoterapéuticos que brindo en consulta individual, específicamente diseñadas para modificar ese hábito disfuncional de procrastinar y conseguir revertirlo alcanzando bienestar, incrementando el rendimiento y logro de objetivos, los mismos han demostrado ser sumamente efectivos en el aprendizaje desarrollado y fortaleciendo la autoestima, identificando la motivación, consiguiendo auto gestionarse, organizarse y administrar el tiempo efectivamente, aliviando la ansiedad, regulando y disminuyendo el estrés.


Te mando un beso inmenso TG.

IG Tona Galvaliz. FB/LinkedIn. María Antonia Galvaliz. Counselor-Logoterapia-Biodecodificación- Coaching Ontológico y Sistémico- Speaker- PNL- Coaching WingWave- Escritora Columnista- Desarrollo Humano personal y organizacional.

Autor: Tona Galvaliz
Desarrollo Humano

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