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Corrientes: El increíble renacer de los Esteros del Iberá tras los incendios

Tras los incendios en la provincia de Corrientes, el segundo humedal de agua dulce más grande del planeta se regenera con más fuerza que nunca. ¿Cómo están los Esteros hoy? ¿Cómo planificar la visita y dónde alojarse?

Es mayo, el termómetro marca unos agradables 18 grados y el sol del otoño se refleja en una laguna de Parque Nacional Iberá. Al lado, tres yacarés se asolean y una pareja de carpinchos se baña en el agua. Alrededor, el paisaje es verde. Tan verde que cuesta creer que hace apenas unos meses el fuego arrasó con casi todo.

Tras los incendios que durante el verano afectaron a la provincia de Corrientes, hoy los Esteros del Iberá, uno de los humedales de agua dulce más grandes del planeta, se regeneran con más fuerza que nunca: la vegetación se recupera aceleradamente y los animales, de a poco, vuelven a los lugares donde estaban antes gracias a que las lluvias de las últimas semanas llenaron las lagunas.

"Los incendios perjudicaron bastante al Parque, sobre todo a la flora y la fauna. Se quemaron muchas hectáreas y murieron muchos animales, por asfixia y por la sequía. Pero la naturaleza continúa y al ser una zona de pastizal muy húmeda, lo bueno es que se recupera a una velocidad acelerada. Hace dos meses esto estaba negro y hoy ves un verde que ni cuenta te das de que hubo un incendio", describe Diego Pavón, guía oficial del Parque Nacional Iberá.

CÓMO ESTÁN LOS ESTEROS DE IBERÁ HOY, TRAS LOS INCENDIOS

Estamos en el Portal Cambyretá, uno de los diez portales de ingreso que tiene la Reserva Natural del Iberá y el primer núcleo donado por The Conservation Land Trust (hoy Fundación Rewilding Argentina) a la administración de Parques Nacionales en 2016, lo que dio inicio al proceso de creación del Parque Nacional Iberá.

"Ésta es la parte más alta del Iberá y por eso no hay grandes lagunas. Es una zona de bañados, pastizales y cañadas. Acá está proyectado un sendero de bicicletas, pero con la pandemia y los incendios se retrasó", cuenta el guía señalando una extinta pasarela de madera, donde ahora se ven tallos de árboles quemados y nuevas hojas verdes que florecen alrededor.

"Hoy la urgencia es sacar el ganado del Parque para que el hábitat se regenere de manera natural. Hay que recomponer los kilómetros de alambrado que se perdieron, ya que muchos se quemaron y otros se cortaron para que los animales pudieran escapar del fuego", explica Diego, guía correntino del Parque que nos acompaña en la actividad.

Ubicado a 15 kilómetros de Ituzaingó, Cambyretá es uno de los portales con más fácil acceso al Parque Nacional junto con San Nicolás y Carambola, en el margen oeste, y Laguna Iberá, en el sureste.

Para llegar hasta la entrada, "fácil" significa que hay que cruzar siete tranqueras en un camino vecinal de 30 km de ripio y tierra consolidada. Con lluvia, el camino se complica, por eso, la mejor manera de visitarlo es con un hotel o posada que ofrezca actividades al Parque, como Puerto Valle.

Ya en el trayecto, sin esfuerzo se pueden ir viendo algunas de las especies más típicas del Iberá: carpinchos, yacarés, zorros, nutrias, ciervos de los pantanos, cigüeñas, garzas y diferentes aves. Luego, en el sendero vehicular que hay dentro Parque, se ven otras más.

"Los animales van volviendo a los lugares donde estaban antes, van tomando más confianza. Si bien el incendio los echó, la sequía que hubo antes hizo que muchos se corrieran hacia el centro del Iberá a buscar más agua. Ahora que hay más agua y el ambiente se está recuperando, están volviendo", cuenta Pavón sobre la recuperación del Parque.

La fauna en el Iberá es muy amplia. Solo de aves, hay 300 de las 1000 especies que hay en toda la Argentina. Entre toda esta gran diversidad, la región es refugio de especies en peligro de extinción a nivel nacional e internacional.

La Fundación Rewilding Argentina trabaja en distintos proyectos de reintroducción de fauna como el tapir, el guacamayo rojo, el pecarí de collar, el oso hormiguero gigante, el aguará guazú y el yaguareté.

Este último es el proyecto más conocido, ya que luego de una difícil tarea de rescate durante los incendios, hoy cuenta con sus 8 ejemplares en libertad. Tras más de 70 años de extinción en la región, los yaguaretés actualmente se encuentran en la isla San Alonso y, como son excelentes nadadores, se estima que en los próximos años se extiendan a los esteros.

NAVEGAR AGUAS QUE BRILLAN

Además de por tierra, los Esteros del Ibera deben recorrerse por agua. Estamos en la Laguna Valle, en el norte de Corrientes, en tierras que tiene el Hotel Puerto Valle. Son las 4 de la tarde y al llegar al embarcadero el guía nos señala un ciervo. Nos explica que antes de los incendios los pastizales eran amarillos y los ciervos podían camuflarse, pero ahora que son verdes se los puede ver con facilidad.

Apenas entramos en la laguna, en una lancha a motor, un yacaré bebé nos da la bienvenida. Nos mira pero no se mueve. Hacerlo le implica un gasto muy grande de energía, por eso analiza cada movimiento. Para mayor tranquilidad, el guía asegura que él nos tiene más miedo a nosotros que nosotros a él.

Con el sol todavía arriba, nos adentramos en un angosto canal y navegamos la Laguna Valle hasta llegar a un muelle de madera. Desde arriba la vista es imponente y el silencio absoluto. Desde abajo, al ras del agua, el paisaje es surreal: el cielo se refleja sobre la laguna, que actúa como un brillante espejo, y la línea del horizonte desaparece.


Cuando el sol empieza a bajar, el paisaje se vuelve más épico aún. Por algo los pueblos originarios lo nombraron "I - Berá", que en lengua guaraní significa "aguas brillantes". El cielo comienza a mutar entre rosa, violeta, naranja y rojo. El motor de la lancha se apaga y solo reinan la paz y el silencio.

DÓNDE HOSPEDARSE

Luego de que el medio estadounidense The New York Times los eligiera como uno de sus destinos recomendados para 2022, los Esteros del Iberá comenzaron a recibir muchísimos turistas. Sobre todo, extranjeros. Con la pandemia, el público cambió. Los esteros correntinos se llenaron de argentinos hasta que llegó el verano con 50 grados de térmica y tres años previos de sequía.

Hoy el público sigue siendo en su mayoría argentino, incluso en hoteles de lujo como Puerto Valle. Emplazado en el extremo noreste del Parque Nacional Iberá, a 40 minutos del aeropuerto de Posadas (Misiones) por la Ruta Nacional 12, ofrece una de las opciones más completas y resolutivas para conocer los Esteros del Iberá.

La estadía incluye todo: desde el transfer de llegada y salida, a las comidas y todas las actividades y excursiones, por lo que el huésped sólo tiene que dedicarse a disfrutar, conectar con la naturaleza y contemplar la belleza del lugar.

Puerto Valle es una experiencia en sí misma. Comienza con el transfer que te va a buscar al aeropuerto y sigue al llegar al corazón del hotel: una tradicional casona correntina de 1868, rodeada por 14 hectáreas de parque diseñado por el paisajista Carlos Thays, con sólo 13 habitaciones ubicadas frente al río Paraná.

Con una atención cálida y siempre enfocada al más mínimo detalle, desde el té frío que te espera a la vuelta de una excursión al chocolate al lado de la la almohada antes ir a dormir, ofrece una estadía de lujo con régimen ‘all inclusive'.

Entre las actividades, dentro del Parque se puede hacer la expedición a la laguna Valle y el safari fotográfico al portal Cambyretá. Dentro del hotel, hay navegación y travesías en kayak por el Paraná; paseos a caballo o en bicicleta por la enorme propiedad y visitas al vivero forestal y a la huerta orgánica.

La propuesta de cocina merece una mención aparte. Está protagonizada por ingredientes y sabores típicos de la zona, con un elaborado menú que cambia todos los días, siempre con diferentes opciones para todo paladar: peces de río, como surubí, dorado y pacú en deliciosas preparaciones, carnes acompañadas por vegetales y verduras de la huerta, sopa paraguaya, pastas, empanadas fritas, risottos y hasta un típico asado correntino.

Además, ya sea en el desayuno o en una excursión con picnic por la tarde, delicias tan locales como adictivas como la chipa y el mbeyú, una especie de panqueque de almidón de mandioca y queso fresco. Para más información: reservas @hotelpuertovalle.com

¿CUÁNDO VIAJAR?

La mejor época para visitar los Esteros del Iberá es durante los meses de otoño y primavera, cuando el clima es más templado. Durante el verano las temperaturas son muy elevadas y durante el invierno se ven menos animales por el frío. Lo ideal sería viajar entre septiembre y diciembre, ya que todo está florecido y colorido y muchas especies de animales tienen sus crías en se momento.

RESERVA Y PARQUE NACIONAL IBERÁ

En el interior de la Reserva Natural Iberá, de 1.300.000 hectáreas, se ubica el Gran Parque Iberá con una superficie de 768.000 hectáreas. Este está conformado por las 600.000 hectáreas del Parque Provincial Iberá y las 168.000 hectáreas del Parque Nacional Iberá, donadas por la Fundación Rewilding Argentina (antes The Conservation Land Trust) tras el fallecimiento de su fundador, el empresario Douglas Tompkins.

Los portales de acceso al Parque ofrecen diferentes actividades: paseos en lancha, kayak, canoa tirada por caballo, canoa a botador, cabalgatas, senderismo, pesca con mosca con devolución y avistaje de fauna. En tanto, la mayor cantidad de alojamientos se concentra en Colonia Carlos Pellegrini, en el centro de la provincia de Corrientes.

ESTEROS DEL IBERÁ RENACER INCENDIOS

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