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Correntino se iba a vivir a Italia, pero un llamado de su padre lo hizo cambiar de rumbo y aceptar un gran desafío

Mientras residía en los Estados Unidos, a Felipe Fluxá Moncada su padre le ofreció hacerse cargo de la empresa familiar de artículos rurales en Corrientes; así regresó a la Argentina.

Hace menos de un año, el plan de Felipe Fluxá Moncada era para esta época estar viviendo en Italia. Tenía sus pasajes comprados para viajar de Los Ángeles a Milán. Desde 2018 estaba en los Estados Unidos, a donde había ido para trabajar como encargado de cosecha de un campo en California luego que la empresa para la cual se desempeñaba como gerente cerrara las puertas de su sucursal en esta provincia.

Para el correntino, la mudanza a EE.UU. ya había significado salir de su zona de confort y cuatro años después quería volver a experimentar el mismo desafío. Esta vez, para ir al país de sus raíces y conocer la cultura de sus antepasados. Sin embargo, en octubre de 2021 recibió un llamado que cambio sus planes.

“Era mi papá para contarme que le habían ofrecido comprarle la empresa que hacía 20 años él había fundado. Me preguntó si me quería hacer cargo, si no la vendía porque desde hacía siete meses estaba parada. Él ya no quería trabajar más en el ámbito rural. Se estaba dedicando de lleno a su empresa constructora”, contó a LA NACION en el ámbito de la Exposición Nacional de Razas, que se realiza en esta localidad. En el evento, organizado por Expoagro con el apoyo del gobierno provincial, se hace la 52° Gran Nacional de Brangus y la 16° Exposición Nacional del Ternero, la 20° Exposición Nacional Brahman, la 19° Exposición Nacional de Caballos Criollos y la 1ra. Exposición Nacional de la raza ovina Dorper.

Para Fluxá Moncada, se trataba de la última posibilidad que tenía de tomar las riendas de “Bienes de Campo”, la empresa de producción de artículos rurales que había ayudado a su familia a crecer. Sus otros hermanos desde hacía varios años que también vivían en el exterior y no querían hacerse cargo. “Le pedí que me de una semana para pensarlo”, recordó.

A los pocos días, el correntino ya tenía una respuesta. “Lo llamé para decirle que había cambiado el destino del pasaje de Los Ángeles-Milán para Los Ángeles-Ezeiza”, expresó.

El 16 de enero de este año aterrizó en Buenos Aires. “Al día siguiente llegué a la oficina en Corrientes para presentarme ante los empleados. Desde entonces estoy al mando del equipo”, dijo este joven sentado en un stand que montó en la Exposición Nacional de Razas.

La empresa hace casillas de operaciones, mangas, instalación de alambrados para división de potreros, fabricación de tranqueras, venta de postes, varillas, entre otros productos. Precisó que, de a poco, va recuperando los clientes que habían dejado de comprar porque la empresa no funcionaba y gana nuevos.

“Puse foco en el marketing y en la publicidad a través de las redes sociales. Mi padre siempre fue muy tradicional. Para él, el negocio está en la ruta nacional número 12, kilómetro cuatro; el que quiere para y compra y el que no sigue de largo. Yo, en cambio, apunto a invertir en mostrar la marca”, indicó.

A pesar de que él es quien está al mando de la empresa, indicó que su padre sigue “firme” a su lado, siempre dispuesto a ayudarlo. “Para mí es un asesor clave, tiene muchos años de experiencia”, señaló.

El emprendedor lleva la producción agropecuaria en la sangre. Su familia materna es “campera” porque son productores agropecuarios en el departamento correntino de Berón de Astrada. Para él, todos los días en su empresa son un reto. “No pasa una jornada en la que no aprenda algo nuevo. Pero más que todo es el hecho de saber que tenés un montón de familias a cargo, que el negocio tiene que ir bien por ellos porque su ingreso depende mucho de esto”. La Nación

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