Mujeres de hoy

Cinco claves para trabajar desde casa

Y si el aprendizaje más valioso de esta cuarentena fuera ordenar nuestras prioridades?


Cuando tu casa se convierte también en tu espacio de trabajo no siempre resulta sencillo poner límites, pero si además esto sucede de forma repentina y coincide con una situación anómala, como la que vivimos durante el periodo de cuarentena, la gestión se hace un poco más complicada.


Puede que de la noche a la mañana te hayas visto con tu trabajo, tu pareja, tus hijos y tu mascota en casa. Todos compartiendo un espacio que antes parecía suficiente pero que ahora resulta muy escaso. El teletrabajo no era eso. Los expertos insisten en que, a pesar de que poder trabajar desde casa en estos momentos facilita la labor de muchos profesionales y es la mejor solución para las empresas, una situación de emergencia nunca es el momento ideal para experimentar nuevas medidas.


Encontrarte con toda la familia en tu tiempo y espacio de trabajo no es la situación laboral ideal. Sin embargo, es posible que a muchos profesionales esta experiencia les sirva de ayuda para comenzar a organizarse mejor y descubrir la importancia de los horarios flexibles para una correcta conciliación. Al fin y al cabo, da igual si compartes piso con amigos, padres, niños, pareja o mascotas, mezclar convivencia y trabajo es una situación sin precedentes para la mayor parte de la sociedad y puede desencadenar en un cóctel explosivo.


Para ayudar a gestionar esta experiencia lo mejor posible, hemos elaborado una lista de consejos prácticos con la colaboración de la doctora en Psicología Isabel Aranda.

CREAR UN NUEVO HÁBITO

“Nos encontramos en una situación en la que hemos perdido los referentes locales. Estamos acostumbrados a un espacio concreto –una mesa, unos compañeros..– que asociamos con el hábito de ponernos a trabajar y a la concentración, entonces nuestra mente está ahora totalmente perdida en este nuevo contexto”, explica Aranda.


Lo más importante ahora es volver a crear ese hábito de cero. “Necesitas un espacio en casa para trabajar, el que sea, pero siempre el mismo. Si es un espacio separado, mejor, pero si tiene que ser en el salón y con los niños alrededor tampoco pasa nada, tenemos que adaptarnos a nuestras posibilidades”, añade la experta.


Según ella, cuando trabajamos en un espacio que habitualmente utilizamos para el ocio el esfuerzo que tenemos que hacer para lograr concentrarnos es mayor. Por eso, la situación será más sencilla para quienes están acostumbrados a trabajar desde casa. “Hay que desconectar los referentes que teníamos anteriormente para poder concentrarnos y construir nuevos hábitos, y esto implica un esfuerzo, las técnicas de concentración y atención nos pueden ayudar”, añade.

ESTABLECER RUTINAS

Lo mismo que sucede con el espacio lo vivimos también con el tiempo. “En la oficina estamos acostumbrados a unos horarios para determinadas tareas, tenemos unas rutinas, que quizás, por unas cosas o por otras, no podemos continuar pero podemos crear unas nuevas”, aconseja la psicóloga. Si antes hacías una pausa a las 11h. para tomar café con un compañero de trabajo, ahora puedes hacerla para tomarlo con alguien de tu familia.


En la medida de lo posible sí se recomienda no romper con nuestras rutinas habituales. Las instituciones educativas insisten en que los niños se levanten a las mismas horas que siempre y cumplan con sus tareas con normalidad; también es positivo pasear a las mascotas en los horarios habituales siempre que sea posible. “Psicológicamente es importantísimo que nos cuidemos y tengamos sensación de control”, señala la experta, que hace hincapié en no consultar compulsivamente las noticias y moderar el uso de las redes sociales.

Psicológicamente es importantísimo que nos cuidemos y tengamos sensación de control

NEGOCIAR LOS HORARIOS

Hemos hablado de la importancia de establecer una rutina, pero mientras que en la oficina nuestros compañeros acostumbran a ser respetuosos con los tiempos de trabajo de los demás, las relaciones familiares son totalmente anárquicas. “Nuestros padres, pareja e hijos están acostumbrados a interactuar con nosotros sin normas e incluso a abrir las puertas sin llamar”, apunta Aranda.



“En este punto es interesante establecer un horario claro, el que sea en función de las necesidades de cada uno, para poder trabajar sin interrupciones. Pero no se trata de informarles que de tal a tal hora no te pueden molestar, sino de negociar con ellos ese horario”, recomienda la psicóloga. “Los niños pequeños están acostumbrados a estar acompañados siempre y tú tienes ahora unas obligaciones con tu familia que habitualmente no tienes. Por eso es importante negociar con ellos y establecer una pauta: si tú respetas mi tiempo después yo te acompaño”, añade.

PONERSE OBJETIVOS

Con respecto a las tareas, lo que mejor funciona es ponerse objetivos de trabajo. “Es importante establecer prioridades para no estar todo el día pendiente de una cosa u otra”, comenta Aranda. Hacer una lista de tareas y decidir cuánto tiempo le queremos dedicar a cada una es una buena opción para organizarse. Eso sí, sé realista con la situación y recuerda que si es tu primera experiencia trabajando desde casa tu productividad no va a ser la misma que en la oficina, ser consciente te ayudará a no frustrarte.


“También te faltarán recursos materiales habituales, como carpetas o documentos a los que no puedes acceder desde casa. Los pilares sobre los que construyes tu actividad laboral han desaparecido, pero la situación no es dramática, simplemente es diferente”, insiste la psicóloga. “Rodearte de elementos conocidos, que asocias con el trabajo –como tu agenda o tu taza de café–, puede ser útil a la hora de crear tu espacio laboral”.

NORMALIZAR LA CONCILIACIÓN

“Hay que tener en mente que se trata de una situación absolutamente excepcional de la que aprenderemos y, estoy segura, provocará un gran cambio en las relaciones laborales. Por lo que ahora mismo hay que ser claro, si entre las 12h y las 16h te resulta imposible trabajar porque tienes que atender a tus hijos debes comunicarlo”, valora la psicóloga. “Todos estamos experimentando lo mismo, así que ninguna empresa te va a poner pegas. Es importante acordar tiempos y dar respuesta a las prioridades”. No tengas miedo a negociar un horario que te permita pasar tiempo con tu familia.


Y recuerda que si este experimento de teletrabajo exprés no funciona no creas que la culpa es del sistema de trabajo desde casa, que está demostrado que mejora la productividad y la conciliación, sino de que vivimos circunstancias muy especiales y es necesaria una planificación adecuada.

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