 ORDENADO POR LA DIRECCIÓN MOTROPOLITANA
Prohíben a la Policía recibir ayuda vecinal
Como consecuencia de una orden expresa de la Policía Metropolitana, la Comisión de Apoyo Vecinal a la Comisaría 12 dio a conocer el cese de sus actividades en relación a esa entidad policial con la cual había colaborado durante los últimos 18 años.
La tarea de la comunidad del barrio Quilmes consistía en reunir un fondo monetario mensual, a modo de cuotas societarias, y con eso comprar máquinas y útiles para la sede policial. Debido a la restricción impuesta, un asilo de ancianos recibiría unos 7 mil pesos que se fueron acumulado en los últimos meses.
Sucede que en marzo la Dirección de Seguridad Metropolitana, a cargo del comisario inspector Pedro González, solicitó mediante un memorándum que la Comisaría 12 de esta Capital, ubicada en Diego Irala y Cabeza de Vaca, no perciba más el dinero de las cuotas que aportaban los vecinos de la Comisión de Apoyo.
Según informó a El Litoral el ex presidente de la asociación, Mijael Fraschia, la comunidad aportaba voluntariamente una cuota mensual con la que se mantenía la comisaría en condiciones dignas. “Hemos comprado aires acondicionados, computadoras, heladera con freezer y mantuvimos las tintas de las impresoras. Ahora que no podemos ayudar, el lugar está en estado decadente”, señaló Fraschia.
El fondo mensual recaudado era de aproximadamente 3 mil pesos y al momento de suspensión de las actividades la colectividad poseía la cantidad de 7 mil pesos. “Mañana -por hoy- realizaremos la reunión para decidir a dónde destinaremos ese dinero, pero hasta el momento creemos que irá al hogar de ancianos ubicado por calle Buenos Aires”, comentó el ex presidente.
Vale destacar que la comisión en cuestión funciona desde hace 18 años en favor del mantenimiento de la Comisaría 12 y hasta poseen personería jurídica. Funcionaba a partir de que los socios, vecinos del barrio, aportaban cuotas que variaban entre 5 y 20 pesos mensuales, con lo que recaudaban alrededor de 3 mil pesos que destinaban a mantenimiento y compra de maquinarias.
El llamado de atención desde la Dirección de Seguridad Metropolitana fue intimidatorio y también advirtió a la comisaría sobre la creación de un libro o cuaderno foliado en el cual queden registrados los ingresos que la sede adquiera, principalmente aquellos que refieran a combustible y bienes muebles. De esta manera quedó prohibida la recepción de aportes que la comunidad quiera realizar para contribuir con el edificio, las máquinas y demás elementos.
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Jueves, 29 de Julio de 2010 |
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