Quién es la primera piloto de combate argentina

Info General - 29/05/2020

Sofía Vier tiene 26 años y a fin de 2020 se graduará como “cazabombardero”. Su vida es volar; su sueño, ser parte de un escuadrón operativo para defender la soberanía.

 

Sofia Vier habla con orgullo de la patria, de la soberanía, se apasiona cuando se refiere  los aviones caza y se le pone la piel de gallina cuando describe a "los Pampa", También se compenetra con la IV Brigada, la base militar donde está estudiando, en Mendoza, "donde se formaron muchos de los pilotos héroes de Malvinas". Las Islas le remueven patriotismo porque su papá y su tío estuvieron allí durante la guerra en 1982.

 

Sofía tiene 26 años, es cordobesa y su sueño no tiene nada que ver con el sueño de casi todos las mujeres (y hombres también) de su edad: "Quiero formar parte de un escuadrón operativo de caza para defender la Soberanía Nacional, cualquiera sea la misión que me toque y que ponga en riesgo a nuestra patria. Yo estoy mentalmente preparada y convencida en dejar la vida por mi patria, por mi país".

 

Vier, que es teniente y remarca que todavía "no es una piloto cazabombardero, recién lo seré a fin de año", realizó el miércoles su vuelo de bautismo, que se denomina "Vuelo Solo", en una ceremonia que se realizó en la IV Brigada Aérea de Mendoza, de la que participaron el ministro de Defensa, Agustín Rossi, y el gobernador Rodolfo Suárez.

 

"Si bien estaba tranquila y pude disfrutar de tan importante día, la noche anterior me sentía inquieta, ansiosa, no podía creer que llegara esta posibilidad de pilotear un IA-63; Pampa II, algo a lo que aspiré desde que tengo uso de razón. Y volar sola por primera vez, ser la comandante de ese avión, el despegue, que salió como imaginaba... es una sensación indescriptible", le expresa Sofía a Clarín, desde la base aérea mendocina, donde se encuentra desde enero y adonde deberá estar hasta fin de año.

 

Expresiva pero tímida, con temple pero reservada, Vier mamó los genes de su papá, su tío y abuelo materno, todos pilotos de la aeronáutica. Para su cumpleaños de 15 le regalaron un vuelo en planeador, junto a su papá Jorge, "y desde ese instante supe que quería dedicarme a la aviación". Sin embargo, la familia y amigos "no me tenían fe, me veían algo frágil, sofisticada, pero les demostré todo lo contrario".

 

Sofia pasó con creces y altas calificaciones la sacrificada Escuela de Aviación Militar, en Córdoba, donde después de cuatro años como cadete fue seleccionada para "escalafón de aire" por orden de mérito. Dice que "empezaron más de mil candidatos y llegan al final menos del diez por ciento".

 

"Fue difícil porque es rigurosa la instrucción militar, que incluye lo teórico, lo físico, además de ejercicios de supervivencia y despliegue de armamento". Una vez recibida de oficial podía elegir entre tres opciones: transporte (personal o de carga), helicóptero o avión de caza. "Siempre tuve devoción por cómo son y cómo vuelan los aviones de caza. Su formato, el ruido especial, hay un olor distinto en la cabina", describe esta mujer que habla de su vida como algo normal. "Pero tengo en claro que lo que yo hago no es para cualquiera".

 

Después de las buenas calificaciones en la Escuela Militar, donde estuvo entre 2013 y 2016, en 2018 Vier obtuvo una beca para seguir sus estudios como aviadora militar en Columbus A.F.B (Air Force Base), en Mississippi, adonde llegó luego de haber sorteado unas cuantas pruebas, incluido una prueba de inglés. "Allí estuve 18 meses y fue una experiencia increíble, porque estuve en uno de los lugares donde la aviación militar está más desarrollada".

 

"Está claro que lo mío no era ser abogada, contadora ni maestra jardinera. Mi vida está en el aire, literalmente, y para lograrlo soy consciente de la vida sacrificada que debo tener. Así es la vida militar, lejos de casa y para la que hay que estar siempre disponible, sino ahí está la puerta, lo tengo claro", sorprende por su convencimiento Vier, quien vive en el casino de oficiales de la base mendocina, donde tiene un cuarto y baño privados.

 

Dice Sofía que no está en pareja, que "obviamente" es difícil en este momento de su vida, "pero tengo un proyecto familiar a largo plazo", hace saber la joven cordobesa. ¿Machismo durante su formación? "Nunca sufrí prejuicio ni una mirada que me molestara. Es cierto que la mayoría de los que están aquí en la base son hombres, pero también hay algunas mujeres. No me pesa el ámbito masculino, no estoy pendiente de si hay más hombres que mujeres, yo a mi alrededor veo combatientes".

 

El día a día de Vier en la IV Brigada es ajetreada, por eso no fue sencillo "robarle" algunos minutos de su valioso tiempo. "La mayoría de las mañanas salimos a volar, porque es muy importante para ir sumando horas y adquirir experiencia. Y durante la tarde estudiamos teoría, ahora estamos viendo cómo son los vuelos en formación, que es muy interesante. Y este ritmo seguirá así hasta fin de año, luego de un breve parate que tuvimos por el coronavirus".

 

Entiende Sofía que haya sido interés de parte de los medios su bautismo en un avión caza, "pero espero que no se ponga énfasis en que vuela una mujer, sino que se destaque si yo vuelo bien o mal, independientemente del género, porque la vara está puesta a la misma altura para todos, mujeres y hombres. ¿Feminista? Es algo que me reservo para mí".

 

Y deja un mensaje sin ánimo de ser un ejemplo: "Sólo digo desde mi humilde lugar que la mujer tiene que animarse, debe dar el paso, más allá de que culturalmente todavía no esté aceptado. Yo creo que me animé, conté con el apoyo de mis padres, que después dudaron porque no me veían con el perfil militar -se ríe por aquella vacilación-, pero yo me animé y eso es lo que más me deja tranquila".

 

Dice que tiene que irse a estudiar, que ya no puede seguir conversando, y se despide con la convicción de una experimentada. "Creo que tengo posibilidades de llegar a lo más alto, pero no puenteo los pasos. Hoy quiero graduarme de piloto cazabombardero" y concluye diciendo que "me siento una privilegiada de poder contemplar los paisajes que yo veo y desde dónde yo los veo. Es algo único".