Corrientes incorpora Hidroxicloroquina y Lopinavir a su arsenal de estrategias para tratar los casos de COVID-19

Salud - 07/04/2020

La Provincia de Corrientes ha incluido a su arsenal de estrategias contra el COVID-19 el tratamiento con Hidroxicloroquina y Lopinavir Rip para casos graves, se informó oficialmente este lunes a momarandu.com. Ambos fármacos son los dos únicos compuestos autorizados por la autoridad sanitaria nacional para tratar pacientes de COVID-19 en esa condición, se precisó.

 

"Con respecto al tratamiento, la autoridad sanitaria nacional solamente indica en casos graves de afección por coronavirus Hidroxicloroquina y otra droga que conocemos bien, que usamos para el tratamiento de VIH, que es Lopinavir.

 

Esas son las dos únicas drogas autorizadas por la autoridad sanitaria para utilizar. Como prevención, profilaxis, aún no hay nada escrito, evidencia de que podemos utilizar drogas como prevención", confirmó este lunes el médico infectólogo Fernando Achinelli, asesor especialista integrante del Comité de Crisis del Ministerio de Salud de Corrientes.

 

El Dr. Fernando Achinelli es especialista en Clínica Médica, especialista en Infectología, ex-Residente de Clínica Médica Hospital Ángela I. de Llano, en Corrientes, ex-Residente de Infectología Hospital de Clínicas "José de San Martín", por la Universidad de Buenos Aires, ex-Jefe de Residentes de Infectología Hospital de Clínicas "José de San Martín", por la Universidad de Buenos Aires, médico Infectólogo del Hospital Ángela I de Llano, Corrientes, y profesional en Control de Infecciones en varias clínicas

 

La Hidroxicloroquina es un principio activo que comúnmente se utiliza como antimalárico o antipalúdico, para reducir la inflamación en el tratamiento de la artritis reumatoide y del lupus, que se administra vía oral como sulfato de hidroxicloroquina, de los cuales 200 mg contienen 155 mg de base en forma quiral.

 

La hidroxicloroquina tiene una farmacocinética similar a la cloroquina, con rápida absorción gastrointestinal, y se elimina por vía renal. Luego de su administración por vía oral, empieza la absorción en el tracto digestivo, alcanzando niveles pico de 2 a 4.5 h con una media de 3.2 horas.

 

La hidroxicloroquina tiene una gran avidez por los tejidos, especialmente aquellos que contienen melanina, y se fija fuertemente a los mismos. Los enantiómeros de la hidroxicloroquina y sus metabolitos se fijan de forma diferente a las proteínas plasmáticas. Las concentraciones plasmáticas máximas de la droga luego de la dosis oral estuvieron entre 34 y 79 ng/ml.

 

La hidroxicloroquina tiene una vida media de eliminación plasmática fue de 32 ± 9 días luego de la administración oral del medicamento. La depuración de hidroxicloroquina es de 96 ml/min. Luego de la administración oral, aproximadamente 21% de la hidroxicloroquina se elimina en forma inalterada por vía urinaria.

 

La hidroxicloroquina posee acciones cuyo mecanismo no se conoce precisamente, pero parece estar ligado a la elevación del pH intracitoplasmático, lo cual altera el ensamble de las cadenas α y β de las moléculas de la clase II del complejo mayor de histocompatibilidad, y así estaría interfiriendo con el procesamiento antigénico y, por tanto, disminuyendo el estímulo autoinmune de las células CD4+.2345

 

En febrero de 2020, cuando la curva de contagios por coronavirus estaba en clara caída en China, desde el país asiático, Sun Yanrong, subdirectora del Centro Nacional para el Desarrollo de la Biotecnología de China, aseguró que la hidroxicloroquina, medicamento fundamental para tratar padecimientos autoinmunes y reumatológicos, era un componente médico que estaba dando un gran resultado para curar a los enfermos de COVID-19.

 

Ese mes, la jefa de Cuidados Clínicos y Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud, la doctora Janet Díaz, dijo que "no hay pruebas de que sea un tratamiento efectivo en este momento". No obstante, el organismo internacional recomendó que la terapéutica se pruebe bajo ensayos clínicos aprobados éticamente, para demostrar eficacia y seguridad".

 

El 19 de marzo de 2020, el presidente de los Estados Unidos Donald Trump anunció que podía ser alternativa para la pandemia, y dijo que había presionado a la Administración de Drogas y Alimentos de ese país para eliminar las barreras para que los pacientes reciban terapias para el coronavirus Covid-19.

 

En España, la hidroxicloroquina se recomienda para el tratamiento de pacientes ancianos hospitalizados con coronavirus.

 

En Argentina, el uso de la hidroxicloroquina, también se está probando en el Hospital Posadas, de acuerdo al método de suministro sugerido por el médico francés Didier Raoult, integrante del Instituto y Hospital Universitario de enfermedades infecciosas de Marsella y reputado experto en la materia.

 

La decisión de aplicar este tratamiento se publicó en un decreto en el que se encuadra la utilización de la hidroxicloroquina y se autoriza su tratamiento en Argentina "solo para los pacientes que están hospitalizados" a causa del Covid-19.

 

El Lopinavir es un antirretroviral de la familia de los inhibidores de la proteasa. Se utiliza como subterapéutico junto con el ritonavir y la lamivudina en la terapia antirretroviral altamente supresiva para los pacientes infectados por VIH-1 y VIH-2. El medicamento fue aprobado por la FDA el 15 de septiembre de 2000.

 

Este medicamento fue desarrollado para la terapia en pacientes con VIH/SIDA. En este caso, trabaja al disminuir la cantidad de VIH en la sangre.

 

La eficacia por separado del lopinavir es muy baja, dado que es metabolizada por el citocromo P450 3A4, más conocido como CYP3A y sus niveles séricos y efectos terapéuticos se ven disminuidos. Pero, su combinación con el ritonavir, que funciona como inhibidor del citocromo, aumenta los niveles séricos del medicamento en el organismo y por tanto, su eficacia es mayor.

 

Su administración es por vía oral y se comercializa en varias presentaciones (cápsulas de gelatina blanda, solución y tabletas).

 

Ambos medicamentos se venden exclusivamente bajo receta.