Barrio Bejarano

Corrientes:Unas ochenta y cinco familias viven sin agua y luz hace siete años

Info General - 27/01/2020

Vecinos del barrio Bejarano insisten con la denuncia pública de la falta de agua potable y conexiones precarias de energía con las que cuentan en la zona a pesar de que ya realizaron todos los pasos administrativos en los entes correspondientes.

 

 


“Somos unas 45 familias aproximadamente que hace siete años estamos reclamando estos servicios. Hemos presentado notas a  Aguas de Corrientes y a la Dirección de Energía de Corrientes (Dpec) pero seguimos sin respuestas”, relató Jorge, vecino de la barriada.

 

 


En referencia a la forma de subsistencia que llevan adelante, ya que no cuentan con los servicios básicos, dijo que “tenemos que comprar agua mineral para tomar o juntamos agua de una canilla que una vecina que cuenta con el servicio nos deja utilizar”.

 

 


“Nosotros estamos en Ruta Nacional 12 altura 1030, estamos asentados en un terreno fiscal. Ya cortamos la ruta, hicimos muchas presentaciones para que nos brinden los servicios y no nos dan respuestas”.

 

 


“No encontramos la manera de solucionar este problema, ya hemos gestionado y no conseguimos, tenemos muchos chicos, ellos no entienden y con el calor la situación es peor”, siguió relatando el vecino del barrio Bejarano.

 

 


“Todos los días a los chicos y nosotros también debemos acudir a la casa de familiares para bañarnos porque no nos prestan el servicio”, comentaron.

 

 


Mientras en lo que respecta a la energía informaron que “hemos hecho presentaciones, pero no nos tienen en cuenta. Ya pasaron varios años y todos hemos hecho los pedidos pero por acá no aparecen. Nosotros queremos que se instale el servicio, muchos de los cables tienen cierta peligrosidad y tememos por los chicos. La intervención para que nos brinden el servicio no es muy grande, ya que estamos a unos 600 metros del cableado”.

 

 


Además, pidieron también la apertura de calles y alumbrado público, pero no hubo respuesta municipal y los vecinos no descartan medidas de fuerza para que el estado les provea los servicios básicos.