PANORAMA SEMANAL: La provincia empobrecida

Info General - 19/01/2020

Durante la primera campaña para llegar al gobierno de Jorge Capitanich en 2007 planteaba que la provincia del Chaco había sido empobrecida. No era pobre por destino histórico o ubicación geográfica sino que las sucesivas administraciones la habían llevado a ese lugar en podio de la pobreza. La provincia prácticamente vuelve a estar en ese punto de partida.

 

La ubicación geográfica en el NEA importa per se que está básicamente nunca se movió de esa circunstancia. Pudo haber sido Concordia el lugar donde la gestión de Alberto Fernández iniciara la distribución de la tarjeta alimentaria, pero en cantidad y en proporción con su población la frenética impresión de plásticos que encargado el Nuevo Banco del Chaco vuelve a escribir la realidad.

 

Entre 60 mil y 70 mil tarjetas se volverían a repartir. Una cantidad similar a planes sociales que ya están en vigencia. La nueva medida representaría unos 30 millones de pesos mensuales para intentar aplacar el hambre. Ese monto constituye la mitad de lo que la gestión provincial viene aportando en subsidios al sistema de transporte del área metropolitana, menos de la mitad de lo que en su despedida la gestión de Domingo Peppo licitó en sidras y pan dulce que repartió Jorge Capitanich en la continuidad institucional.

 

¿Será Silvana Tayara la nueva funcionaria que terminará implementando todo este plan contra el hambre en la provincia? Capitanich la sacó de un cargo que le habían creado en la ATP. ¿Fue Peppo el que la colocó en esa nueva posición? La firma es de Daniel Arroyo. ¿Quién tendrá el control de las políticas sociales en la provincia?

 

Hubo rápidos reflejos para inspeccionar a las grandes cadenas en la ciudad de Resistencia ante la instrumentación de los Precios Cuidados, pero falta saber todavía de qué manera implementarán controles para que los beneficiarios de estas tarjetas no sean víctimas de abuso de los inescrupulosos que esperan no solamente los efectos de la reactivación prometida por la gestión de Alberto Fernández, sino también el plus del negocio, por vía de incremento de precios, por la de simulación de operaciones o la retención de documentos y plásticos. Aún está impune el crimen de Ismael en Sáenz Peña.

 

El INDEC ha confirmado el record en el crecimiento del Índice General de Precios, el nacional está 3 puntos por encima del 50%. En el NEA fue peor, apenas le faltan 3 puntos para llegar al 60%. El castigo fue peor para la región de ingresos más bajos, intencionalmente reducidos en el sector público durante la gestión de Domingo Peppo para lograr un equilibrio que al final de su mandato terminó haciendo añicos para dar rienda suelta a su Operativo Retirada.

 

Dentro de ese incremento de precios, la variación en los gastos de salud de la población del NEA estuvo por encima del 87%. La cifra puede explicar el colapso de la Salud Pública. Una de las emergencias dispuestas por el Gobierno que todavía no pudo mensurarse. El sistema está fuera de control y las consecuencias la está soportando la población más vulnerable. No solamente no hay insumos básicos, pareciera que en no hay espacio físico para atender a la gente, especialmente en el Hospital Perrando, eso sin contar el nivel de deterioro de la infraestructura que todavía está en funciones.

 

A este mismo conglomerado la Municipalidad de Resistencia viene a sofocar con un furibundo impuestazo que más allá del debate en los medios no tiene retroceso. ¿Llegará la oposición a interponer la acción judicial para frenarlo? Ya no se nota la misma preocupación del Instituto del Defensor del Pueblo para analizar estos aumentos y ahora existe uno provincial y otro propio de la ciudad de Resistencia. ¿Es porque ya no gobierna Aida Ayala? ¿O porque ahora gobierna Gustavo Martínez?

 

La dramática situación en la que se encuentra la provincia todavía tiene temas pendientes. La política salarial nacional está prácticamente definida. Habrá que ir pensando en el fin de lado las cláusulas gatillo. La canchereada de Mauricio Macri sobre lo fácil que era controlar la inflación se vio agravada por la indexación que representaban los aumentos de precios y su retroalimentación de equiparación de salarios.

 

El fracaso de la gestión de Cambiemos abre signos de interrogantes sobre los constantes reproches que tiene en lista la oposición en la provincia. No quiere decir que le falte razón, pero ¿es posible explicar la situación del Chaco en la actualidad sin contextualizar con la cuestión nacional? En parte no. Sólo en parte.

 

La otra parte, la restante tiene cuentas pendientes. Para el resto del sector público todavía no hay ni siquiera un mínimo anuncio. Estará muy entrado febrero cuando el gobierno provincial tenga que darle al sector docente la mala noticia del fin de la cláusula gatillo. Capitanich arrancó su gobierno sin paro de maestros y Domingo Peppo se despidió de la misma manera.

 

Chacohoy.com