Bajo consumo de arbolitos de Navidad y sus accesorios en Corrientes

Info General - 08/12/2019

Se cierra un año difícil para el sector comercial y la primera semana de diciembre no fue la mejor. En la mañana de ayer, época mantuvo contacto con referentes mercantiles quienes señalaron que las compras de artículos navideños fueron escasas.

 

Como cada 8 de diciembre, en muchos hogares del país se procede al armado del arbolito de navidad. En las horas previas, época recorrió los comercios dedicados a la venta de artículos navideños y pudo constatar que hubo un notable descenso en las ventas.

 


Se termina un año con muchos inconvenientes en lo que hace al consumo. Las distintas cámaras empresariales y comerciales fueron marcando el difícil momento que les tocó vivir. En cada fecha especial, como la que se va a vivir hoy, los indicadores interanuales marcan números literalmente “en rojo”.

 


Ayer, en la previa del armado del “arbolito”, los comercios del rubro no llegaron a colmar las expectativas.

 


“Pese a que es un mes en el que la gente cuenta con más dinero – por el aguinaldo y otros adicionales – en esta ocasión se pudo ver que cuidó sus recursos”, dijo Luis, uno de los vendedores de un puesto dedicado a la venta de arbolitos, luces y otros accesorios de este rubro.
En los últimos días, época recorrió negocios dedicados a la venta de productos navideños.

 

En las consultas realizadas, se pudo constatar que las esferas de adorno de mayor calidad son ofrecidas por el local ubicado frente a la plaza Vera, en cajas de seis unidades (tamaño grande) a $245 y por 12 unidades (tamaño mediano) a $290. Estas vienen en cajas de plástico como distintivo de finura.

 


Las más económicas – material de menos calidad – se pueden comprar de $60 a $90, dependiendo de la cantidad y el tamaño.

 


Los árboles de navidad se pueden obtener a $179 (40 cm), $229 (60 cm), $1.990 (180 cm). En el comercio ubicado sobre calles 9 de Julio casi San Lorenzo ofrecían arbolitos prearmados con moños y algunas tiras desde $350 y hasta $1.200.

 


Las bolas decorativas son los artículos que más variaciones registran entre los distintos locales. De $30 a $70 para una extensión de aproximadamente 1,50 metros.
Por otra parte, los pesebres más baratos cotizan a $155 e integran la figura de la Virgen María, José y el Niño Jesús.

 


Todos de baja calidad de producción. Para los que quieran un poco más de calidad, las figuras de goma, tipo PVC valen $155 cada una en una santería ubicada sobre peatonal Junín casi La Rioja.
Por último, las luces navideñas por 100 focos oscilan en los $125 y pueden llegar a los $300 para los tipo LED.

 

Motivos de la tradición

 

Hace más de 200 años que se instauró la tradición navideña en Argentina. El primer árbol data de 1807, construido por un irlandés en una plaza pública. Había llegado a América Latina proveniente de Estados Unidos y decoró el pino de acuerdo a la costumbre arraigada en su país de origen. Circulan varias leyendas que intentan explicar el motivo de la fecha pactada. Varía de acuerdo a cada cultura. Por caso, los celtas la identifican con el nacimiento de Frey, dios del sol y la fertilidad, objeto de su adoración los 8 de diciembre de cada año.

 


Con la llegada del cristianismo, la leyenda se readaptó. La tradición se ajustó al nacimiento de Cristo. El árbol original emergió como una representación del amor de Dios y la vida eterna. Su forma se la debió a la Santísima Trinidad y la decoración que hoy se ve, con adornos y pequeñas bolas de colores simbolizan las manzanas del paraíso que habitaron Adán y Eva antes de cometer el pecado original.

 


Las luces también tienen su relación ancestral. Representan velas, la luz de Cristo, el vínculo de unión entres las familias y las personas.

 


Sin embargo, hay tres teorías más que circulan con asiduidad. Otra vinculada al cristianismo dice que Martín Lutero, uno de los padres de la reforma, fue el artífice de la instauración del árbol de navidad como tradición.

 

Hacia el año 1500 buscó reproducir una escena en su vida diaria. Caminaba en un bosque y se asombró por cómo el brillo de las estrellas resplandecía en los árboles. A tal punto fue su fascinación que cortó una de las ramas y la atesoró en su casa.