Dos correntinos presentes en el Sínodo de la Amazonía

Info General - 08/12/2019

Las conclusiones versan sobre la ecología integral, el rechazo a la evangelización colonialista, la orde­nación de hombres casados.

 


El Sínodo de la Amazonía se realizó en el Vaticano, en octubre pasado. La Asam­blea tuvo como tema: “Ama­zonía: Nuevos Caminos para la Iglesia y para una ecología integral”, y reunió a más de 250 personas, entre ellas numerosos expertos e invitados especiales. Entre los asistentes se encontró el fray Sebastián Robledo, a cargo del Convento San Francisco de Corrientes.

 


El viernes, el fray realizó la presentación de las con­clusiones en el salón Josefa Rosello, ubicado en Pelle­grini 1057, donde dio a co­nocer el documento final y brindó algunas reflexiones al respecto. De la actividad también participó el arzo­bispo de Corrientes, Andrés Stanovnik, y fue su primera aparición pública tras su retiro por unos meses para someterse a un tratamiento médico.

 

Los puntos sobresalien­tes abordan la ordenación de hombres casados para zonas remotas de la Amazo­nia, el impulso de la mujer como dirigente de la comu­nidad, la toma de decisiones de los laicos, el rechazo a la evangelización colonialista, entre otros. El fray señaló que las cuatro conversiones que pidió el Sínodo son pas­toral, cultural, ecológica y sinodal.

 

Uno de los puntos fuertes que se han planteado fue la posibilidad de “ordenar sa­cerdotes a hombres idóneos y reconocidos de la comuni­dad, que tengan un diaco­nado fecundo y reciban una formación adecuada para el presbiterio, pudiendo te­ner familia legítimamente constituida y estable, para sostener la vida de la comu­nidad cristiana mediante la predicación de la Palabra y la celebración de los sacra­mentos en las zonas más remotas de la región ama­zónica”.

 

Además, los padres sino­dales han reclamado que las mujeres “puedan recibir los ministerios del lectora­do y acolitado” y la creación “del ministerio instituido de la mujer dirigente de la comunidad”, pues conside­ran necesario “fomentar la formación de mujeres en estudios de teología bíblica, teología sistemá­tica, derecho canónico, valorando su presencia en organizaciones y lide­razgo, dentro y fuera del entorno eclesial”.

 

Asimismo, destaca la necesidad de fortalecer y ampliar los espacios para la participación del laicado, “ya sea en la consulta como en la toma de decisiones, en la vida y en la misión de la Iglesia”. También señalan que la ecología integral “no es un camino más que la Iglesia puede elegir de cara al futuro en este territorio” sino “el único camino posi­ble”, pues no hay otra senda viable para salvar la región.

 

Los obispos expresan su rechazo “a una evangeliza­ción de estilo colonialista” y expresan que la Iglesia tiene la oportunidad histórica de diferenciarse de las nuevas potencias colonizadoras “escuchando a los pueblos amazónicos para poder ejer­cer con transparencia su ac­tividad profética”. También proponen a los centros de investigación y pastoral que estudien “las tradiciones de los grupos étnicos amazóni­cos” para defender su iden­tidad y cultura a través de “acciones educativas” que favorezcan la inculturación.

 

Otra de las propuestas importantes realizadas en dicho documento ha sido la de incluir “el pecado eco­lógico. Proponemos definir el pecado ecológico como una acción u omisión con­tra Dios, contra el prójimo, la comunidad y el ambien­te”, señala el documento final.