Bolivia: la excanciller Susana Malcorra se diferencia del Gobierno y habla de golpe de Estado

Política - 12/11/2019

La excanciller Susana Malcorra se diferenció del gobierno de Mauricio Macri al considerar que en Bolivia hubo un "golpe de Estado" contra Evo Morales.

 

La exfuncionaria de la gestión de Cambiemos analizó la salida de Morales del poder y remarcó que se cumplieron tres condiciones en Bolivia que permiten hablar de "golpe de Estado".

 

"Hay tres elementos objetivos que hay que evaluar. Primero, que se haya interrumpido el mandato de un presidente democráticamente electo. El procedimiento por el que se interrumpió [el mandato] no es el establecido constitucionalmente, es decir, a través del Congreso", explicó esta mañana en diálogo con Radio La Red.

 

Y continuó: "Eso no fue así. Él [por Morales] renunció ante una sugerencia por parte de las Fuerzas Armadas. Y la tercera [condición] es que las fuerzas armadas tuvieron un rol importante en ese desenlace". "Cuando uno puede decir estas tres cosas, sí se puede considerar esto un golpe de Estado", remarcó.

 

Así, Malcorra se diferenció de su sucesor en la Cancillería, Jorge Faurie, quien ayer aseguró que Bolivia está en un "impasse" y afirmó: "No están los elementos para describir esto como un golpe de Estado".

 

En cambio, Malcorra expresó: "Que esto se diera en un contexto muy complejo donde hay cuestiones que se pueden poner sobre la mesa como motores que llevaron a la expresión de la gente en las calles, no quita que uno adjetivamente tenga que hablar como golpe de Estado y así lo considero".
La posición sobre el conflicto en Bolivia volvió a generar choques entre Macri y Alberto Fernández.

 

El presidente electo le pidió al mandatario hacer una declaración conjunta de repudio al "golpe de Estado", pero no llegaron a un acuerdo. Es que Macri considera que la salida de Morales no se produjo por la intervención de los militares.

 

Los principales referentes de la UCR se diferenciaron del Gobierno y dijeron que fue un "golpe de Estado".

 

La salida de Morales generó una grieta regional en la región. México, Uruguay, Venezuela y Cuba denunciaron abiertamente la acción de los militares, mientras que el resto de los países hicieron llamados a una transición democrática.

 

El presidente de EE.UU., Donald Trump, celebró la actuación de las Fuerzas Armadas y dijo que la renuncia del líder del MAS "preserva la democracia".