En su casa de calle Antequera

Corrientes: Codenan a una mujer y a su hijo por manejar un kiosco de drogas

Policiales - 08/11/2019

Fueron atrapados en marzo de este año. Les encontraron cocaína y pastillas.

 

Un joven que se presentaba como embarcadizo y jardinero y su madre, fueron condenados por la Justicia Federal de Corrientes a tres años de prisión luego de un juicio en el que reconocieron manejar un kiosco de drogas en esta capital, informaron hoy fuentes judiciales.

 

Marcelo "Marcelito" Sánchez, de 27 años, y su madre, Teresa Sánchez, de 52, fueron condenados en el Tribunal Oral Federal de Corrientes este jueves tras un juicio abreviado impulsado por el fiscal Carlos Schaefer y que estuvo a cargo del juez Víctor Alonso, según dio a conocer hoy el Poder Judicial.

 

El 21 de marzo de 2019 en su casa de calle Antequera, a 20 metros de la intersección con Hernandarias del barrio Quilmes de esta ciudad, la policía provincial logró constatar versiones vecinales que indicaban que allí se vendía cocaína.

 

Y además, que el vendedor era "Marcelito".

 

El allanamiento ordenado por el juez federal Juan Carlos Vallejos se concretó ocho días después, 29 de marzo a las 14.55, cuando la policía se constituyó en la casa y Marcelo Sánchez intentó darse a la fuga, aunque infructuosamente.

 

En su habitación, compartida con su esposa, los efectivos hallaron sobre una caja de zapatos un envoltorio con cocaína y dentro de un placard, más cocaína y pastillas.

 

Estaban en el primer cajón del mueble y eran varias tabletas y una bolsa de polietileno transparente con 21 envoltorios más pequeños en cuyo interior se halló la droga, que sumó un peso de cinco gramos.

 

En el procedimiento también se halló en el living comedor recortes de polietileno verde y en la mesada de la cocina un rectángulo de madera, un cuchillo “Tramontina” de mango naranja y una tijera, con lo que se presume se realizaba el corte para la distribución en bolsas.

 

La figura penal aplicada fue "tenencia simple de estupefacientes", por la escasa cantidad de droga incautada pero que sin embargo, superaba lo estipulado para el caso de consumo personal. El mínimo para esa figura es de un año de prisión y en este caso el ministerio pùblico logró superar ese límite, elevándolo a tres.

 

En el dispositivo de la sentencia, además de la condena a tres años de prisión en suspenso, se ordenó decomisar los teléfonos celulares y devolver a la familia un Fiat Uno y una moto Honda "Titán".