Suba de combustibles

Huelga indefinida y movilización, en una nueva jornada negra para Ecuador

Internacionales - 09/10/2019

Miles de indígenas han llegado a Quito para manifestar este miércoles en rechazo de la subida del precio de los combustibles, el transporte y en general del costo de la vida. Los reclamos son muy concretos, en un Ecuador sumido en el caos desde que la semana pasada el presidente Lenín Moreno anunció el fin del subsidio a los combustibles, en el marco de un paquete de ajuste acordado con el FMI.

 

“Nos afecta prácticamente en toda la vida cotidiana de nuestros pueblos, de nuestras nacionalidades. Es por eso que es necesario salir a una resistencia pacífica para pedir la derogación de las medidas económicas y los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional”.


El fin de los subsidios repercutió en una alza de hasta 123% en los combustibles, con un impacto sensible en la producción petrolera debido a la toma violenta de pozos en la Amazonía.

 

El martes por la tarde, la Asamblea Nacional fue brevemente ocupada por manifestantes, rápidamente expulsados por el Ejército. Un toque de queda ha sido instaurado en zonas estratégicas de la capital, sin lograr desanimar a manifestantes como la vendedora ambulante Lorena Silva.


“Yo es la primera vez que estoy en una huelga, no la he hecho ni en el colegio ni en ningún lado. Siempre he sido escéptica en política. Pero estas medidas, esto que están haciendo no me parece justo”.


Refugiado en Guayaquil a más de 500 kilómetros por tierra, el gobierno se dice abierto al diálogo.

 

"Ya hemos tenido los acercamientos respectivos; hemos conversado con algunos de sus dirigentes", dijo a la prensa Lenín Moreno el martes por la noche, cuando saludó a soldados que protegen un puente en Guayaquil.


A pesar del contacto inicial, con la mediación de la ONU y la Iglesia católica, Moreno admitió que "hay alguna dificultad" por el hecho de que "más de 60 organizaciones" muestran su disgusto por el aumento de precios.

 

Por su parte, Andrés Michelena, ministro de Telecomunicaciones, dejó en claro que la intención del gobierno no es dar marcha atrás.

 

“He sido enfático en mantener todas las medidas económicas que han sido acordadas, que lo que hacen es salvaguardar la estabilidad y la dolarización del país”, sostuvo.

 

Este miércoles, los indígenas tienen previsto dirigirse hacia el Palacio presidencial que por más vacío que esté sigue siendo un símbolo de poder defendido por cientos de policías.

 

Decretado para aliviar el alto endeudamiento y la falta de liquidez, el fin de los subsidios y la subsecuente alza de los combustibles terminó envolviendo a Ecuador en su peor espiral de manifestaciones desde 2007.

 

En una aparición el lunes en televisión, Moreno señaló directamente al ex mandatario ecuatoriano Rafael Correa, otrora aliado suyo, de intentar derrocarlo en alianza con el gobierno venezolano de Nicolás Maduro.

 

"El sátrapa de Maduro ha activado junto con Correa su plan de desestabilización", aseguró el mandatario ecuatoriano.

 

Correa piensa en elecciones y candidatura


Correa, quien se refugia de cargos de corrupción en Bruselas, donde vive con su familia, ya piensa en elecciones y en su propia candidatura.

 

"Si es necesario que sea candidato, lo seré", dijo Correa a la prensa en Bruselas, precisando que, como lo "inhabilitaron entre comillas para ser presidente", la opción pasaría por postularse de "vicepresidente para abajo".

 

El ex dirigente de izquierda entre 2007 y 2017 se refiere a la consulta promovida en 2018 por su sucesor en el cargo, Lenín Moreno, sobre una reforma de los mandatos presidenciales, que impide a Correa optar a un cuarto.

 

El ex mandatario, sobre quien pesa una orden de captura en Ecuador, aseguró que el actual gobierno intentará "impedir (su) participación". "¿Qué se inventarán? Ah, es que tiene orden de prisión. Yo voy y que me metan preso, pero que me dejen inscribir primero", dijo.

 

Rafael Correa, que desde que dejó el poder vive en Bélgica, de donde es oriunda su esposa, reclamó el martes un adelanto de las elecciones para resolver la crisis a la que se enfrenta su sucesor y exaliado Lenín Moreno por el alza de los precios del combustible.