La triste historia detrás del recuerdo por el día del comparsero

Info General - 23/09/2019

El Carnaval en todo el mundo es sinónimo de fiesta y alegría, sin embargo en Corrientes se celebra el día de los comparseros a partir de una tragedia que enlutó a toda la sociedad. Un día como hoy, pero de 1978, ocurrió la tragedia de Ará Berá.

 

Para finales de la década de 1970 los Carnavales de Corrientes eran un fenómeno reconocido en todo el país. El brillo de sus principales comparsas, Ara Berá y Copacabana y del fervor de la gente eran retratados en todas las revistas y programas televisivos del momento.

 

Corrientes era, sin dudas, la capital nacional del carnaval. Las agrupaciones viajaban constantemente para mostrar en otras provincias lo que era la fiesta, pero en uno de esos tours se produciría una tragedia que no sólo enlutó para siempre al Carnaval, sino que también torció el rumbo de la Fiesta de Momo.

 

Corría septiembre de 1978 cuando Ara Berá y Copacabana se preparaban para realizar una serie de presentaciones, primero en Bariloche (Río Negro) y luego en Buenos Aires. Nada parecía presagiar lo que iba a ocurrir.

 

El jueves 21 el carnaval de Corrientes escribió otra gloriosa página cuando mostró todo su esplendor por las calles de Bariloche como parte de la Fiesta de la Nieve, sorprendiendo a los turistas y locales. Luego fue el turno de una actuación en el Hotel Sol, entusiasmando al numeroso público presente.

 

La delegación, muy contenta y animada por la recepción que tuvieron, se subió a un avión para viajar hacia Buenos Aires el sábado 23. Copacabana iba a realizar actuaciones en esa ciudad, mientras que los integrantes de Ara Berá en Aeroparque los esperaba un colectivo que los trasladaría 370 kilómetros hasta la ciudad de Olavarría, donde iban a animar una fiesta organizada por la Sociedad Rural.

 

Fueron 40 las personas que se subieron al interno 6 de la empresa “Estrella del Sud” y a las pocas horas la tragedia se cruzó en su camino. Nunca llegaron a destino.

 

A las 6 de la mañana el colectivo transitaba por la Ruta Nacional 3. A la altura del kilómetro 185, cerca de la ciudad de Las Flores, el colectivero se habría quedado dormido y se cambió de carril, produciéndose el choque con un camión cisterna que trasladaba gasoil.

 

El vehículo impactó contra el costado del camión y quedó con el frente y todo el lateral izquierdo destruido, ocasionándole la muerte a varios pasajeros. El coche volvió a su carril correcto y cruzó la banquina, la cuneta y quedó en una pequeña laguna.

 

Pudo haber sido una tragedia mucho mayor si se producía el vuelco o si el gasoil de la cisterna explotaba.

 

La tranquilidad de la mañana del sábado en la ciudad de Corrientes se terminó de manera abrupta, cuando comenzaron a llegar las tristes novedades. Habían muerto seis personas, pero luego fueron dos más. Incluso varios comercios cerraron sus puertas en señal de luto.

 

En el lugar fallecieron las pasistas Griselda Moreno Samella, Betty Brítez, Gilda Arce y Nora Ferrero Dansey; el integrante de la escuela de samba Pedro “Gato” Sosa y la histórica dirigente Edith Gervasoni de De la Vega. Luego de una operación cerca de la noche murió Omar Gaúna y días después Carlos Enrique Franco, ambos músicos.

 

La tristeza de la sociedad se sintió en las calles de la ciudad. Corrientes, en su dinámica de “pueblo grande”, sufría; casi todas las personas conocían a las víctimas, sus familias o tenían algún tipo de vínculo con los Carnavales, sentían como propio el dolor.

 

“La tragedia se ensañó con Ara Berá” tituló El Litoral con simpleza y contundencia en su edición del 24 de septiembre. También se publicó detalladamente la situación de las personas que terminaron heridas.

 

Las muestras de dolor fueron llegando desde todo el país ante el luctuoso episodio, incluso el por entonces presidente Jorge Rafael Videla envió un telegrama de condolencias al gobernador de facto Luis Carlos Gómez Centurión. También el Gobierno de la Provincia de Río Negro y de la Municipalidad de Bariloche expresaron su tristeza por el hecho, habían sido los últimos en disfrutar del lujo del Carnaval de Corrientes.

 

Austral Aerolíneas y la Fuerza Aérea trajeron a Corrientes a las víctimas del accidente, a los sobrevivientes y a quienes no habían querido ir a Olavarría. Uno de los aviones tenía que salir de Tandil, la Municipalidad de Las Flores ofreció los colectivos de línea para llevarlos, pero nadie quiso subirse por lo que apareció la solidaridad de la gente de la zona, vecinos trasladaron a las personas en sus coches particulares. Miles de personas esperaban la llegada de los comparseros en el Aeropuerto de Cambá Punta, desde donde salieron extensos cortejos fúnebres hasta las distintas casas para la realización de los velorios.

 

Los sepelios también fueron multitudinarios y con escenas de mucha consternación. La sociedad entera vivía con consternación lo que había ocurrido, miles de personas habían presenciado los desfiles de las víctimas de la tragedia, todos sabían lo que representaba Ara Berá.

 

El Rayo mantuvo el luto por sus 8 integrantes fallecidos y no se presentó en la edición 1979 del Carnaval. Cada noche Copacabana tocó la marcha de su acérrima rival en homenaje a las víctimas. No son pocas las fuentes que consideran que la Tragedia de Las Flores fue un baldazo de agua fría que apagó un poco lo que significaba el Carnaval de Corrientes. De ahí en adelante ya no tendría el mismo apoyo y comenzó a discontinuarse antes de sumergirse en un letargo que duró más de 10 años.

Para conmemorar a las víctimas del siniestro vial en el 2014 la Legislatura aprobó la Ley 6.304, que establece que el 23 de septiembre es el día del comparsero en Corrientes.