Goya

Seminaristas se pusieron bajo la protección de la Virgen de Itatí

Interior - 03/07/2019

Los seminaristas que iniciaron este año el proceso de formación en el Seminario Interdiocesano "La Encarnacion" de Resistencia, realizaron recientemente una peregrinación hasta la Basílica "Nuestra Señora de Itatí". Acompañados por el rector presbítero Rubén Abel Taibo, después de un tiempo de preparación, se pusieron especialmente bajo el cuidado y la intercesión de María de Itati, Madre de Jesús y de la Iglesia, patrona del NEA.

 

Un joven seminarista compartio su testimonio señalando: "Mi consagración a Jesús por medio de María fue hacer visible y externo públicamente ese amor confiado que mi corazón siente por nuestra Madre de Itatí. Es la acción de elegirla como maestra, intercesora, guía en este camino de formación y discernimiento. Quiero que María, mujer llena de ternura, ella que sabe guardar las cosas de Dios en su corazón grande, me enseñe a centrar el mío en su hijo, Jesús. Que haga mi vida dócil y disponible al obrar de Dios".

 

Otro joven que se prepara para el sacerdocio destaco:  "El haber estado por primera vez en el altar, con alba, sirviendo en la Eucaristía, me hizo ver la vida entera por un instante, y ver, y solamente creer cuán GRANDE es la obra de Papá Dios en mi vida y en la de los que me rodean. Sólo me hace creer y tener la certeza de que la mano de Dios está, en todo esto".

 

Fue un día de la consagración mariana y “fue una muestra de cuánta misericordia tuvo y tiene Dios para conmigo. Estar en la casa de Dios, a los pies de la Madre, María la tierna, la Purísima, la Bella, la Humilde, fue una expresión más y no menos importante del amor de Dios. Esta consagración significa para mí una oportunidad para poder acercarme más a Jesús, por medio de María, dedicándole a ella, mi tiempo, mi cuerpo, mi camino, para que así mis pasos sean sostenidos por ella; me acoja en sus brazos tiernos y me impulse a entregarme más enteramente a Dios, preparando mi corazón para el servicio sincero, desinteresado y desmedido por amor al pueblo de Dios" remarco en su testimonio un seminarista de la Diocesis de Goya.