Un ex intendente mal entrazado y dando lástima

Info General - 22/04/2019

Al decir de Mirtha Legrand, "como te ven te tratan y si te ven mal te maltratan". La inundación de este sábado, en el que llovió, en una hora, lo que suele llover en un mes, determinó que Fabián Ríos "salga de la cueva", en medio de las investigaciones judiciales que llevan a cargo fiscales y jueces respecto a su última gestión municipal.

 

En las redes se lo acusó de "demagogia y oportunismo", más allá de su desalineado aspecto y presentación. Mal entrazado, y dando lástima, no es la mejor imagen que puede transmitir alguien que se postula para un cargo en la Capital. Las elecciones se ganan, o se pierden, en Corrientes y la idiosincrasia del correntino está clara cuál es. La victimización, acá, no da los resultados que puede dar en Córdoba, Santa Fe o la Capital Federal. En Corrientes, simplemente, dicen "angá". Lo cierto es que, desaparecido más de un año y medio, luego de la derrota en Capital, Ríos vuelve a dar la cara, saliendo de campaña, tras una candidatura. Los peronistas le recuerdan no sólo la responsabilidad por haber negociado con Ricardo Colombi el anticipar las elecciones, provocando la caída del principal bastión electoral de la provincia como era la Capital, sino el agravante de "haberse borrado" en la campaña a Gobernador donde, quizás, debió poner el empeño que ahora insinúa, solo insinúa poner, sin salir, decididamente, en búsqueda del favor popular en las calles, única manera de llegar a la gente. La sofisticada práctica de recurrir a los tuits y hacer uso de las redes sociales parecía ser patrimonio excluyente del macrismo, de la mano de Marcos Peña y Durán Barba pero, está claro, que hay peronistas que prefieren eso antes que "la militancia, el boca a boca, el cara a cara, el cuerpo a cuerpo". Son los que se han alejado de las grandes mayorías populares y descreen de las sanas prácticas democráticas que hacen a la legitimación política. Ríos tiene por delante el fallo del Superior Tribunal de Justicia, que tendrá la última palabra, en el intento de apropiación de la sigla del FPV pero, si sortea esta encerrona, y la lista no cae, deberá enfrentar la opinión de quienes serán sus pares, a quienes corresponderá decidir si está en condiciones de incorporarse al Concejo Deliberante en medio de las investigaciones que se llevan a cabo y que podrían llevar a que se interprete que existe inhabilidad moral para su incorporación.


En los hechos, un final abierto para la modesta pretensión de terminar siendo Concejal luego de aspirar a ser cabeza de la oferta electoral provincial del sector más cuestionado del peronismo. El Libertador