Por Daniel Caram

En otra cosa

Opinión del Director - 02/06/2017

Nadie niega la “importancia capital” de la elección del domingo. Es trascendental y determinante.

 

Pero eso no implica plantearse agendas de urgencia ante problemáticas concretas que involucran a todos.

 

El análisis empieza con una pregunta: ¿Qué hubiese pasado si éste problema de las inundaciones se daba antes y en Capital no se producían las fenomenales lluvias que sucedieron?

 

El posicionamiento de los candidatos sería otro. Sin dudas.

 

Los números, antes de esos fenómenos, habrían sido sustancialmente a favor de Fabián Ríos, pero las lluvias disminuyeron su nivel de imagen.

 

Por esas cosas del destino, hoy la crisis por las inundaciones se traslada a un gran sector del territorio provincial, y los problemas no son los mismos: sustancialmente se agravan.
Y ahí otra pregunta: ¿hay respuestas concretas del Gobierno Provincial?.

 

Familias aisladas, rutas que se cortan, pérdidas incontables. Y lo que es peor: luego viene el drama de la vuelta.

 

Sin embargo la preocupación pasa por otro lado. La prueba: ayer visitó Corrientes Rogelio Frigerio, y después de cumplir una apretada agenda con anuncios poco claros, participó de un acto político. De las inundaciones… nada.

 

Macri habló por algunos medios de “Ituzáingo” (así… a lo porteño)… o del pueblo de “Catí”… dejando en claro el absoluto desconocimiento por lo que pasa.

 

¿Será posible entonces resolver las cosas de un momento al otro?

 

En la cuestión inundaciones se repite el escenario catastrófico de 1998. Y los problemas son los mismos, lo cuál significa que no se hizo absolutamente nada para prevenir las cosas.

 

Hace unos días, el propio titular del ICAA, Mario Rujana, advirtió que en Corrientes hay un déficit absoluto de Ingenieros Hidráulicos, quienes eligen otros destinos (incluso Chaco) por los paupérrimos ingresos que por éstos lares reciben. Ellos tendrían un papel de trascendencia en la prevención y/o atención del drama de las inundaciones.

 

Sin embargo pasa el tiempo, cambian los objetivos, y el drama continúa.

 

Claro, el problema no es ‘capital’… pero ojo… se les viene el agua.