Por Daniel Caram

Papelón

Opinión del Director - 21/05/2017

Si bien las campañas electorales suelen dar sorpresas impensadas, lo que ocurrió con Sergio Berensztein, evidentemente pagado por el Gobierno Provincial para dar datos a favor de Tassano en Capital, fue un tremendo papelón.

 

El panelista de Animales Sueltos no tuvo empacho en decir, en varios tramos de una charla con una radio correntina, que Camau Espínola es el actual Intendente de Capital, dejando en claro su absoluto desconocimiento para el tema sobre el cuál era consultado y por el que debía estar obviamente informado.

 

Berensztein cometió un error que se puede endilgar a una endeble operación para colocar números, o  blanquear una mediocre intencionalidad de “embarrar la cancha” sin medir las consecuencias.

 

Claro que llamó la atención el silencio cómplice de los colegas correntinos, que si apuntaban el error dejaban trascender abiertamente  la operación armada por la campaña de Tassano.

 

Berensztein,  contratado por el gobierno provincial, mostró además la realidad más cruel que suele ser moneda corriente: el menospreciar nuestros consultores locales, consultando con quienes con precios incomprensibles venden ilusiones que nadie cree.

 

“Hacemos sondeos sobre las redes sociales y otras herramientas informáticas”, aclaró el mediático panelista. Otra muestra de la insensatez: las mediciones en sitios en los cuáles ni por asomo está la realidad absoluta de los correntinos, preocupados y castigados por otros menesteres más terrenales, y que difícilmente manejen redes o plataformas de opinión en internet cuando el agua les está llegando a la cintura… por ejemplo.

 

La errática intervención de Berensztein no será determinante para ningún resultado… ni tendrá la influencia de una victoria de Tassano, ni será el catastrófico ataúd de Herminio…

 

Pero las cosas deben decirse. Mentirosos, farsantes e irresponsables.

 

Todos… los que armaron la farsa, los que apañaron el error, y el señor que nos menospreció equivocándose feo en lo que justamente debía medir.